«Jesús no empezó su ministerio haciendo alguna gran obra delante del Sanedrín de Jerusalén. Su poder se manifestó en una reunión familiar, celebrada en una pequeña aldea de Galilea, para aumentar el placer de una fiesta de bodas. Así demostró su compañerismo con los hombres y su deseo de contribuir a su felicidad.
En el desierto de la tentación, él mismo había bebido la copa de la desgracia; y de allí salió para dar a los hombres la copa de la bendición, de su bendición que había de santificar las relaciones de la vida humana» (El Deseado de todas las gentes, cap. 15, p. 123).
Lee la sección;Más luz. Este pasaje contrasta los sufrimientos de Jesús cuando fue tentado en el desierto (ver Mateo 4 y Lucas 4) con el gozo y la felicidad que proporcionó a otros al realizar su primer milagro en la fiesta de bodas.
¿Por qué crees que aunque Jesús pasó por momentos difíciles, de todos modos pudo dar gozo y bendiciones a otros?
¿Cómo podrías aprovechar los momentos difíciles de tu vida para ayudar y bendecir a otras personas?
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Lección de Escuela Sabática Adventista para Jóvenes
1er trimestre 2017 “SE HIZO HOMBRE.”
Lecc. 10. De Fiesta Con Jesús.
