«Se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos». Filipenses 2:7, NVI

ES IMPORTANTE QUE CADA UNO de nosotros estudie para saber la razón de la vida de Cristo como ser humano, y lo que significa para nosotros; por qué el Hijo de Dios dejó los atrios celestiales; por qué descendió de su puesto como Comandante de los ángeles celestiales, que iban y venían a sus órdenes; por qué revistió su divinidad con humanidad, y con mansedumbre y humildad vino al mundo como nuestro Redentor.
Las huestes celestiales se maravillaron de que Cristo viniera a la tierra e hiciera lo que hizo; de que su vida aquí fuera de pobreza, en un contraste incomparable con su gloria en los atrios celestiales. Podría haber venido siendo servido por la hueste angelical. […]
Delante del universo del cielo, Cristo condescendió a tomar sobre sí la forma de la humanidad y estar entre los humildes de la tierra para que pudiera llegar hasta ellos donde estuvieran, y enseñarles por precepto y ejemplo, para que aunque estuvieran entre los pobres y oprimidos, fueran puros, leales y nobles. Vino a revelar al mundo que la vida y el carácter no necesitan llegar a estar contaminados entre la pobreza y la humildad. El lirio que descansa en el fondo del lago puede estar rodeado de malezas y feos desechos, sin embargo, inmaculado, abre su fragante blancura ante la luz del sol. Su tallo atraviesa los desechos hasta llegar a la arena limpia que hay al fondo. Rechazando todo lo que podría contaminarlo, reúne para sí solamente las propiedades que le ayudarán a ser una flor impecable y fragante.
El lirio es un representante de Cristo entre los seres humanos. Vino a un mundo agostado y malogrado con la maldición, pero no se contaminó con lo que lo rodeaba. Fue la Luz, la Vida y el Camino. Voluntariamente, se convirtió en un habitante de la tierra para que pudiera tomar a todo el mundo entre sus brazos misericordiosos y ponerlo en los brazos de su Padre celestial. ¡Qué amor se manifiesta en este sacrificio, que el Señor mismo viniera para ayudar a los caídos hijos e hijas de Adánl— The Youth’s Instructor, 21 de enero de 1897.
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Devocional Vespertino Para 2023.
«A FIN DE CONOCERLE»
Por: ELENA G. DE WHITE
Colaboradores: Ruben D. Salazar & Miguel Miguel
