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Y amigo hay más unido que un hermano (Proverbios 18:24).

La mamá estiró el cuello desde el asiento delantero.
-Lautaro, mantente de tu lado del automóvil.
Lautaro entrecerró los ojos y arrugó la nariz; parecía un cerdo con estiramiento de cara.
-¡Mamá! -chilló Serena.
-¡Lautaro! -dijo la mamá con severidad.
-¿Qué? -dijo Lautaro-, ¡Estoy de mi lado!
-Es el momento de una parada para descansar -dijo el papá, bajando la velocidad del automóvil-. Aunque solo sea por mi propia cordura.
Se detuvieron en el área de descanso. Mientras papá y Lautaro llevaban el perro a pasear, Serena y su madre se dirigieron al baño.
-Mamá, ¿Cómo es que tu hermano y tú se llevan tan bien? -preguntó ella.
-Bueno, él no ha mutilado ninguna de mis muñecas ni me ha prendido fuego en los últimos 25 años -bromeó ella -. Eso probablemente ayuda.
-¿Ustedes solían pelearse, también?
-Por supuesto -dijo la mamá-; pero aun así nos amábamos. Y ¿Sabes qué? Lautaro es un regalo de Dios para ti, para que puedas practicar aspectos como la paciencia, el perdón y la tolerancia. A veces, cuando estamos rodeados de personas que son difíciles nuestros lados ásperos logran suavizarse.
-Supongo que podría verlo de esa manera -reflexionó Serena-. Pero ustedes no van a tener más hijos, ¿verdad?
-No -dijo la mamá- ¿Por qué?
-Porque creo que ya tengo toda la práctica que puedo soportar para suavizar mis lados ásperos -se rio Serena.
¿Y AHORA?
¿Cómo usa Dios a las personas que te
rodean para suavizar lados ásperos?
SPLASH:
En doce de cada mil nacimientos en los Estados Unidos nacen mellizos. Dos tercios de estos mellizos son gemelos.
#MatinalDeAdolescentes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado de: Matinal para Adolescentes 2016
«Intensamente, Ejercita tu Cerebro»
Compilado por Penny Estes Wheeler.