Perseverad en la oración velando en ella con acción de gracias. COLOSENSES 4:2

• Conságrate a una vida de oración. «Perseverando en la oración, velando en ella con acción de gracias» (Col. 4: 2). Según el consejo divino, debes orar sin cesar y con el interés de ver resultados. Aparta tiempo para escuchar al Padre celestial, así como para hablar con él, expresándole con toda confianza los deseos de tu corazón, e incluso aquellas cosas por las cuales no te sientes bien, por mucho que tales cosas parezcan una queja. Si el descanso de la noche no fue bueno, dile: «Señor; me siento mal humorado, pues no tuve una buena noche».
• Vigila la frecuencia y la calidad de tu oración. ¿Oras en todo tiempo? ¿Tienes comunión con tu Padre mientras realizas tus tareas diarias? ¿Verificas diariamente tu programa de oración? ¿Incluyes en tus oraciones a los que predican el evangelio?¿Oras por los que todavía no conocen a Jesús? Satanás desea distraerte de la oración, desea desviar tu mente y mantener tu corazón sumido en problemas. Si advertimos estas cosas, podemos contrarrestarlas concentrando nuestra atención en nuestro deber, que consiste en comunicarnos con Dios.
• Ora con espíritu de gratitud. El apóstol Pablo aconseja: «La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándonos y exhortándonos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales».
Hoy tienes muchas cosas por las cuales dar las gracias al Señor. Dáselas por escucharte, por su fidelidad y por las respuestas que dará a tus oraciones.
Tomado de: Lecturas Devocionales Familiares 2020
«Siempre Gozosos: Experimentando el amor de Dios»
Por: Juan O Perla
Colaboradores: José Luc & Silvia García