«Él mandará que sus ángeles te cuiden por dondequiera que vayas». Salmo 91:11
El rey de Siria se enteró de que Eliseo conocía todas sus estrategias. Debido a esto, envió un ejército para apresar al profeta. A la mañana siguiente, el sirviente del profeta vio al ejército, a los carruajes y a los caballos que rodeaban la ciudad, así que tuvo mucho miedo. Eliseo le dijo que no se atemorizara, pues el ejército que estaba con ellos era superior. Dios había enviado a sus ángeles para cuidarlos.
Cuando los sirios se acercaron para atacar a Eliseo, el profeta oró al Señor para que perdieran la vista. Acto seguido, Eliseo los guió a Samaria y, tan pronto como entraron, oró para que recuperaran la vista, y de inmediato la recuperaron. Entonces, el rey de Israel les preparó un banquete. Después de ese incidente, los sirios no molestaron más a los israelitas.
Si en alguna ocasión sientes temor, confía en Jesús, pues él te ama y siempre cuidará de ti.
Actividad. Habla con tus padres sobre alguna ocasión en la que hayan experimentado de manera palpable la protección de Jesús.
Oración. Querido Jesús, gracias porque siempre cuidas de mí. Amén.