sábado , 29 agosto 2026
Notas de Ellen G. White 2021

LOS RITMOS DEL DESCANSO

Cristo procuró desviar la atención de sus discípulos de lo artificial hacia lo natural: “Si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?”. ¿Por qué nuestro Padre celestial no alfombró la tierra de marrón o de gris? Escogió el color que da más descanso, el que es mejor para los sentidos. ¡Cómo alegra el corazón y vivifica al cansado espíritu contemplar la tierra vestida con su atavío de viviente verdor! El aire estaría lleno de polvo sin esa cobertura, y la tierra parecería un desierto. Cada brizna de hierba, cada capullo que se abre y cada lozana flor es una prueba del amor de Dios, y debiera enseñarnos una lección de fe y confianza en él. Cristo llama nuestra atención a su belleza natural, y nos asegura que el vestido más hermoso del rey más grande que jamás haya empuñado un cetro, no fue igual al ropaje de la flor más humilde. Quienes suspiran por el esplendor artificial que solo puede comprar la riqueza, o por pinturas costosas, muebles y vestidos, escuchen la voz del divino maestro. Él les muestra las flores del campo, cuya sencilla estructura no puede ser igualada por la habilidad humana (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 5, pp. 1062, 1063).

Cristo ha vinculado su enseñanza, no solo con el día de descanso, sino con la semana de trabajo. Tiene sabiduría para aquel que dirige el arado y siembra la simiente. En la arada y en la siembra, el cultivo y la cosecha, nos enseña a ver una ilustración de su obra de gracia en el corazón. Así, en cada ramo de trabajo útil y en toda asociación de la vida, él desea que encontremos una lección de verdad divina. Entonces nuestro trabajo diario no absorberá más nuestra atención ni nos inducirá a olvidar a Dios; nos recordará continuamente a nuestro Creador y Redentor. El pensamiento de Dios correrá cual un hilo de oro a través de todas nuestras preocupaciones del hogar y nuestras labores. Para nosotros la gloria de su rostro descansará nuevamente sobre la faz de la naturaleza. Estaremos aprendiendo de continuo nuestras lecciones de verdades celestiales, y creciendo a la imagen de su pureza. Así seremos “enseñados de Jehová”; y cualquiera sea la suerte que nos toque permaneceremos con Dios. Isaías 54:13; 1 Corintios 7:24 (Palabras de vida del gran Maestro, p. 15).

Todos los seres celestiales están en constante actividad; y el Señor Jesús nos dio a todos un ejemplo de la obra de su vida. Anduvo “haciendo bienes”. Dios ha establecido la ley de la acción obediente. Todas las cosas creadas ejecutan callada pero incesantemente la obra que les fue señalada. El océano está en continuo movimiento. La naciente hierba que hoy es y mañana es arrojada en el horno, cumple su encargo vistiendo de hermosura los campos. Las hojas se mueven sin que mano alguna las toque. El sol, la luna y las estrellas cumplen útil y gloriosamente su misión (Mente, carácter y personalidad, t. 2, p. 590).

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Notas de Ellen G. White para la Escuela Sabática 2021.
3rd Trimestre 2021 DESCANSO EN CRISTO«
Lección 9: «“LOS RITMOS DEL DESCANSO”»
Colaboradores: Misael Morillo & Meri Aviña

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