LOS QUE NUNCA HAN OÍDO DE ÉL

Como dice la Escritura: »Verán los que nunca hablan tenido noticias de él; entenderán los que nunca habían oído de el» Romanos 15:21

En el año 2006 se estrenó la película de Jim Hanon  A punta de lanza, que narra la historia real de cinco misioneros de los Estados Unidos que, en 1956, se propusieron  evangelizar a los miembros de la tribu huaorani, en Ecuador. Al principio,  todo comenzó con un intercambio  de regalos; ese era el método con que los misioneros querían ganarse el favor de los huaorani. Sin embargo, pronto se produjo una tragedia: unos guerreros de la tribu atacaron con lanzas, y mataron a los cinco misioneros. Entre ellos se encontraba un joven llamado Jim Elliot.

Jim Elliot estaba casado con una joven llamada Elisabeth y tenían un bebé de apenas unos meses. Cuando el perdió la vida a manos de los guerreros huaorani, lo más natural para su esposa hubiera sido no querer saber nada de ellos, guardarles resentimiento de por vida, tal vez huir lo más lejos posible… Pero, a pesar del trauma vivido, Elisabeth decidió, dos años después de la muerte de su esposo, ir a vivir con los huaorani, junto con su hija, para hablarles de Cristo.

Parece que Elisabeth Elliot era del mismo sentir que el apóstol Pablo, que defendía ir a predicar a los que nunca habían tenido  noticias de Cristo,  a los que nunca habían oído hablar de él (ver Rom. 15:21). Y esa idea la tomaba  de un pasaje del Antiguo Testamento que se encuentra en Isaías 52:15.

Romanos  15:21 nos guía a una necesidad verdadera: ser luz para aquellos que viven en la oscuridad de la ignorancia. Quizás hoy, en los países donde vivimos en Latinoamérica, el nombre de Cristo si es conocido, pero Cristo mismo, su verdadero carácter y su mensaje, son todavía grandes desconocidos  para el común de la gente. ¿Qué haremos al respecto? ¿Tomaremos el testigo de las personas que, antes que nosotras, van predicado las Sagradas Escrituras? No  creo que el llamado sea a viajar a lugares remotos de la tierra (que obviamente se puede y se debe hacer) sino a estar atentas a quienes desconocen el mensaje de salvación y dárselo a conocer de palabra y de obra, de una manera sencilla y atractiva que pueda cambiar vidas.

En todos los países, en todas las ciudades, en todos los pueblos, hay gente esperando recibir las buenas nuevas.

#MatinalDeDamas
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Damas 2020
“Un día a la vez”
Por: Patricia Muñoz Bertozzi
Colaboradores: Rosita Almazo & Esther Jiménez

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