jueves , 16 abril 2026
Lección E. Sabática 2018

LOS PASOS DE LA CODICIA

 

Como todos los pecados, la codicia comienza en el corazón. Empieza dentro
de nosotros y luego trabaja hacia afuera. Esto es lo que pasó en el Edén.
Lee Génesis 3:1 al 6. ¿Qué hizo Satanás para tentar a Eva a pecar? ¿De
qué modo utilizó los mismos principios a través de los siglos para engañarnos
a nosotros también?
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
“Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los
ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió;
y dio también a su marido, el cual comió así como ella” (Gén. 3:6).
Si no conociéramos bien la historia, podríamos pensar que la industria
publicitaria obtuvo su ejemplo paradigmático de cómo vender sus productos
a partir del relato del Edén. El diablo presentó el fruto del árbol prohibido de
tal modo que generó en Eva el deseo de querer más de lo que ya tenía, y hacerle
pensar que necesitaba algo que realmente no tenía. ¡Qué brillante! Su caída
es una demostración de los tres pasos que cada uno de nosotros da cuando
caemos en la avaricia: Lo veo, lo quiero, lo tengo.
La codicia, por supuesto, puede ser un pecado silencioso. Al igual que la
lujuria, está escondida detrás del velo de nuestra carne. Pero, cuando finalmente
produce frutos, puede ser devastadora. Puede dañar las relaciones, dejar
cicatrices en nuestros seres queridos y, después, llenarnos de culpa.
Si permitimos que la codicia aflore, esta anulará cualquier principio. El rey
Acab vio la viña de Nabot, la quiso e “hizo puchero” hasta que su reina mandó
matar a Nabot (1 Rey. 21). Acán no pudo resistirse cuando vio una prenda y
dinero, así que los codició y los tomó (Jos. 7:20-22). En última instancia, la
codicia es simplemente otra forma de egoísmo.
“Si el egoísmo es la forma predominante de pecado, la codicia puede considerarse
la forma predominante de egoísmo. El apóstol Pablo lo insinúa de
manera llamativa al describir los ‘tiempos peligrosos’ [2 Tim. 3:1] de la apostasía
final: representa al egoísmo como la raíz prolífica de todos los males que prevalecerán
en ese entonces, y la codicia como su primer fruto. ‘La gente estará
llena de egoísmo y avaricia’ [2 Tim. 3:2, NVI]” (J. Harris, Mammon [Mamón], p. 52).

 

¿Por qué es importante reconocer en nosotros todas y cada una de las tendencias
a la codicia?

#LeccionAdultos
#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista


Lección de Escuela Sabática Para Adultos 2018. 1er trimestre 2018
“MAYORDOMÍA: LAS MOTIVACIONES DEL CORAZÓN”
Lección 2: «LO VEO, LO QUIERO, LO TENGO»

Matinales más recientes

Matinales relacionados

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: 

[soundcloud id=’553819245′ height=’false’] PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:  Lee “Estudiar Daniel y el...

LA DEIDAD.

[soundcloud id=’552919272′ height=’false’] LA DEIDAD. Apocalipsis comienza con un saludo similar al...

LA NOTA TÓNICA DE APOCALIPSIS.

[soundcloud id=’553297500′ height=’false’] LA NOTA TÓNICA DE APOCALIPSIS. La conclusión del prólogo...

EL LENGUAJE SIMBÓLICO DE APOCALIPSIS.

[soundcloud id=’552333531′ height=’false’] EL LENGUAJE SIMBÓLICO DE APOCALIPSIS.  Lee Apocalipsis 13:1; Daniel...

Copyright 2026