«Que el Señor te mire con amor y te conceda la paz». Números 6: 26
Los loros keas son muy traviesos, es decir, les gusta jugar y hacer cosas para divertirse, pero lo que hacen no les agrada a los demás porque a veces son cosas malas. Por ejemplo, les han ponchado las gomas a algunos carros y se han llevado sin permiso antenas de televisión. Otras veces les quitan las tapas a los cubos de basura para comerse los restos de alimentos que están dentro, y dejan la basura tirada en el suelo o incluso se llevan el dinero si lo dejas a la vista. ¡Qué mal!
¿Eres un niño travieso? Debes recordar que las travesuras no les gustan a todos. Hay ocasiones en las que no debemos ser traviesos. Tú puedes ser juguetón, pero sin hacerle daño a nadie. ¿Tienes un hermano o hermana que sea travieso? Pues ámalo y ayúdalo a que pueda aprender a que puede jugar, pero sin molestar a los demás. La Palabra de Dios nos dice que debemos vivir en paz con todas las personas.
Palabra que aprendimos hoy: Travieso
Oración: Gracias. Padre, por darme la capacidad para aprender de ti y de la naturaleza, ayúdame a compartir lo que aprenda con mis amigos
#MatinalDePequeños
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado de: Lecturas Devocionales para niños
«UN PASEO POR EL ZOO» Animales que nos enseñan del amor de Dios
Por: KATHY HERNÀNDEZ DE POLANCO
Colaboradores: Leidi Velázquez & Wilber V & Melany Valero