miércoles , 16 septiembre 2026
Lección E. Sabática Universitarios 2019

LOGOS – HACER JUSTICIA

Amós 1: 3-2: 5; 3: 9-11; 7: 14-15; 9: 11-15

El mensaje de la justicia abunda en los escritos de los profetas hebreos. Amós no era más que un pastor y ni siquiera había sido profeta, ni tampoco hijo de profeta (Amós 7: 14), pero se vio llamado a comunicar la Palabra del Señor. «¿Quién no tiembla de miedo, si el león ruge? ¿Quién no habla en nombre del Señor, si él lo ordena?» (Amós 3: 8). El mensaje que él presenta habla de un juicio en contra de las naciones. A cada nación entrega una relación de sus pecados y del juicio que enfrentarán a causa de ellos. La fórmula repetida «tantos pecados» (Amós 1: 3-2: 5) indica que los pecados de las naciones habían llegado a un punto máximo que rebosaba la copa de la paciencia divina. Aquí vemos a Dios, como juez de todas las naciones, ejecutando un juicio justo. Los pecados mencionados incluyen aprovecharse de los pobres, oprimir a los vulnerables, así como otras ofensas contra la humanidad.

Dios nos juzga porque nos ama. Él no puede guardar silencio frente a la injusticia, y su pueblo tampoco debiera hacerlo. Aquí, sin embargo, encontramos a Judá e Israel incluidos en la lista de naciones que enfrentarán el juicio divino. La ley de Dios confiada a ellos debería haberlos convertido en una luz para las demás naciones. Pero encontramos que Israel tiene una lista de pecados más larga que cualquier otra nación. Cuando se apartaron de la ley de Dios, no solo pecaron contra él, sino que también afectaron a las personas más vulnerables que moraban entre ellos.

No hay palabras de esperanza intercaladas en el mensaje de juicio de Amós, A Israel se le dice que irán al cautiverio (Amós 7: 11). Ellos, en lugar de responder con arrepentimiento, se resisten con orgullo al mensaje del Señor, lo cual sella su desaparición (Amós 9: 10). Pero el Dios que juzga también permanece fiel a su pacto, incluso cuando Israel lo ha violado. Amós termina anticipando un día en que Dios sacará a su pueblo del cautiverio (w. 14-15). Sus pecados serán recibidos con juicio, pero en última instancia, el juicio servirá para restaurar a la gente al mismo Dios.

Miqueas 3: 8-12; 6: 6-8

Miqueas, al igual que Amós, expone un mensaje de juicio que abarca a todo el mundo (Miq. 1: 2), y en particular se centra en el pueblo de Israel (v. 5). Dios afirma que su pueblo se ha levantado «como un enemigo» por la forma en que maltratan a los extranjeros, a las mujeres y a los niños (Miq. 2: 8-9). Todos sus dirigentes son corruptos. Incluso los sacerdotes y profetas, que deberían dirigir al pueblo a los caminos de Dios, han comprometido su mensaje sacrificándolo en aras de la prosperidad material (Miq. 3: 9-12). Ellos encuentran un falso consuelo en la presencia del templo de Dios, alegando: «El Señor está con nosotros; nada malo nos puede suceder» (v. 11).

Miqueas expone sus pecados, lo cual los lleva a preguntarse cómo podrían enmendarse ante Dios: «¿Con qué me presentaré a adorar al Señor, Dios de las alturas? ¿Me presentaré ante él con becerros de un año, para ofrecérselos en holocausto? ¿Se alegrará el Señor?» (Miq. 6: 6-7). Su respuesta indica que se han dejado llevar por el ejemplo de las naciones circundantes, creyendo que los dioses se apaciguarían con la multiplicación de sacrificios. Pero el Señor requiere algo más: «Que hagas justicia, que seas fiel y leal y que obedezcas humildemente a tu Dios» (v. 8). Dios desea una reorientación completa de cada individuo.

El pecado corrompe la forma en que nos relacionamos con los demás, con nosotros mismos y con Dios; y hace que el orgullo sustituya al amor. Miqueas nos recuerda que Dios quiere que nos relacionemos bien con los demás (hacer justicia), con nosotros mismos (bondad que surge del amor) y con él (caminar humildemente). En última instancia, Dios nos está llamando a vivir como portadores de su imagen, ya que el Señor mismo hace justicia, ama la bondad y desea caminar humildemente con su pueblo, incluso hasta el punto de nacer en Belén (Miq. 5: 2). Es a través de su sacrificio final que podemos entrar verdaderamente en una relación correcta con Dios y con la humanidad.

Estos profetas reconocen que el problema de la injusticia es demasiado grave para ser resuelto sencillamente a través de la educación o la reforma social.

Ezequiel 34: 2-4 e Isaías 1: 15-23

El tema de la justicia que hemos encontrado a lo largo de los mensajes de Amós y Miqueas también impregna los mensajes de los demás profetas hebreos. Ezequiel reprende a Sodoma por no ayudar a los pobres y necesitados mientras ella goza de prosperidad (Eze. 16: 49). Israel también fue condenado: «Ustedes no ayudan a las ovejas débiles, ni curan a las enfermas, ni vendan a las que tienen alguna pata rota, ni hacen volver a las que se extravían, ni buscan a las que se pierden, sino que las tratan con dureza y crueldad» (Eze. 34: 4). También Isaías se une al llamamiento que se le hace al pueblo de Dios: «[Aprendan a hacer el bien, esfuércense en hacer lo que es justo, ayuden al oprimido, hagan justicia al huérfano, defiendan los derechos de la viudal» (Isa. 1: 17).

En última instancia, estos profetas reconocen que el problema de la injusticia es demasiado grave para ser resuelto sencillamente a través de la educación o la reforma social (Isa. 59: 14), aunque estos factores desempeñan papeles importantes. Más bien, Isaías reconoce que la solución definitiva a la inclinación de la humanidad a oprimir y abusar, es alguien que vendrá y experimentará la opresión y el abuso para ser «traspasado a causa de nuestra rebeldía» (Isa. 53: 4-6); para traer paz, tanto con Dios como entre ellos.

PARA COMENTAR

  1. Identifica los pecados de las naciones mencionados en Amós 1 y 2. ¿Qué pecados podría mencionar Dios hoy si anunciara el juicio de su pueblo?
  2. ¿Qué significa «hacer justicia, amar la bondad y caminar humildemente con tu Dios»? (Miq. 6: 8). Escribe una breve descripción de cada uno de estos elementos.
  3. ¿En qué otros escritos de los profetas hebreos encuentras un llamado a hacer justicia?

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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2019.
3er trimestre 2019 “Servir a los necesitados”
Lección 5: «El clamor de los prfetas»
Colaboradores: Israel Esparza & Misael Morillo

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