En el antiguo sistema legal judío, el apedreamiento era un castigo dado por diversas ofensas. Por ejemplo, en las leyes que Dios les dio a los israelitas por medio de Moisés, se decía que una persona podía ser apedreada por hacer que los miembros de su familia, parientes o amigos, sirvieran a dioses ajenos (Deuteronomio 13: 6-8). Pero lo más interesante era que los miembros de la familia del ofensor eran quienes tenían que arrojar las piedras. Ellos debían iniciar el apedreamiento y entonces toda la comunidad se les uniría (versículo 9). ¿No resulta irónico que Esteban haya sido apedreado por la razón opuesta; es decir, por criticar la falsa adoración y declarar que Jesús era el Mesías y el único digno de verdadera adoración?
APLÍCALA A TU VIDA
Esteban no murió en vano. En efecto, su vida dio valor a los creyentes que fueron perseguidos durante esos años, y aun lo sigue haciendo hoy. El Punto de impacto que hallamos en Apocalipsis 14: 13 nos recuerda que las obras de justicia de los que mueren en el Señor continuarán aun después que ellos ya no estén. Al hacer tus tareas diarias, piensa en la siguiente pregunta. ¿Cuál será tu legado? ¿Por qué serás recordado? Pide a Dios que te ayude a dejar una marca en esta tierra para su gloria.
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Lección de Escuela Sabática para Jóvenes.
1re. Trimestre 2021 “CAMINAR EN EL ESPÍRITU”
Lección 6: «EL PRIMER MÁRTIR CRISTIANO»
Colaboradores: Karla González & Gisela Barbosa

