«Pues el Señor disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo»(Heb. 12:6, NTV).
Esto es lo extraño de mis recuerdos de niño: recuerdo que me castigaban, pero no me acuerdo de haberme portado mal. Creo que era un niño realmente bueno que vivía siendo incriminado por mi hermano menor. Él me dejaba en evidencia por hacerlo participar de juegos amigables de persecución dentro de la casa, o por arrojar suavemente, en su dirección, cosas pequeñas que le caían en la cabeza.
Entonces, estaba en problemas. Sí, parece injusto, pero así es la vida a veces. El castigo es fácil de recordar porque, en esos días, los padres nos daban un azote en el trasero. Recuerdo vívidamente cuando mi papá me hizo sentar y me dio una charla en mi habitación. No puedo recordar la parte de la charla en la que me dijo qué es lo que yo había hecho mal, pero mencionó algo que me impresionó más que las palmadas. Me dijo: «Esto me duele más a mí que a ti».
A mí aquellas palabras me parecían una locura, porque yo era el que recibía los azotes; pero, cuando lo miraba a los ojos, podía ver que estaba diciendo la verdad. Él no quería lastimarme. Me dio aquellos azotes porque creía que era la mejor manera de hacerme una mejor persona.
Cuando dejé de llorar, salí de la habitación todavía pensando en lo que había dicho mi papá. Sé que todavía estaba pensando en eso cuando me crucé con mi hermanito. Lo tomé, lo puse sobre mis rodillas y comencé a darle palmadas. ‘Esto me duele más a mí que a ti», le dije.
Mi hermano no me creyó. Él sabía que yo no lo estaba corrigiendo con amor. Más adelante en la vida, llegué a apreciar lo genial que era mi hermano y comencé a sentirme mal por haberlo azotado. Hoy puedo decir que el recuerdo realmente me duele más a mí que a él. Cómo me hubiera gustado saber entonces lo importante que es tratar bien a nuestros hermanos y familiares. Después es demasiado tarde y la conciencia nos remuerde. Kim
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Tomado de: Lecturas Devocionales de Adolescentes 2020
“Una idea genial”
Por: Kim Peckham
Colaboradores: Esteban Cortes & Antonia H
