miércoles , 22 abril 2026
Matinal Para Menores 2014

Limpiando ventanas

[soundcloud id=’136664662′]

¿Por qué te pones a mirar la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no te fijas en el tronco que tú tienes en el tuyo?» (Mateo 7: 3)

25 feb menoresLimpiar ventanas no es una tarea envidiable, pero si lo hacemos junto a otra persona, se hace más llevadero. Los viernes en la tarde, mi hija Kelli y yo tomamos trapos viejos y un limpiacristales, y comenzamos a sacarles la suciedad a los vidrios de las puertas corredizas que dan al patio. Ella los limpia por fuera y yo por dentro. A los pocos minutos, vidrios cristalinos reemplazan los vidrios manchados por nuestro perro.

En una ocasión en que me eché hacia atrás para inspeccionar nuestro trabajo, me di cuenta de una mancha que Kelli había pasado por alto. Toc, toc, toc. Toqué el vidrio, sonreí y le señalé la mancha. «Está del lado tuyo, mamá», dijo ella sonriendo. «No. Está de tu lado», le dije, tocando el vidrio nuevamente para que se fijara bien. Negando con la cabeza, Kelli restregó la mancha. Echándose hacia atrás para mirar, apuntó hacia el vidrio y dijo: «Aún está ahí». «Mira —le dije abriendo la puerta y saliendo a donde ella estaba—. Déjame demostrártelo. No estás dándole lo suficientemente bien».

Comencé a restregar la mancha, y le eché una mirada cuidadosa desde afuera. Sin decir más nada, entré nuevamente y comencé a limpiar la mancha por dentro. Finalmente el vidrio quedó limpio. Por mucho que lo intenté, no pude evitar la mirada de satisfacción de Kelli desde el otro lado de nuestra cristalina barrera. ¿Por qué es siempre tan fácil identificar los errores de los demás y dejar de reconocer los nuestros? Jesús nos advirtió en relación a esto: « ¿Por qué te pones a mirar la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no te fijas en el tronco que tú tienes en el tuyo?».

Kelli y yo vimos la misma mancha desde diferentes lados del vidrio. La próxima vez que lo limpiemos juntas, trataré de ahorrarme la vergüenza y su sonrisita burlona frotando un poco más fuerte la mancha antes de culparla a ella. Me pregunto si no podría aplicar también esta enseñanza a otras cosas, aparte de los vidrios. Dime tú ahora, ¿seguro que las manchas que ves en los demás no las tienes tú también? ¿Analizas tus errores para no volver a cometerlos o te gusta más analizar los errores de los demás? Toma nota de mi experiencia y aprende la lección.

Tomado de:
Lecturas devocionales para Menores 2014
“En la cima”
Por: Kay D. Rizzo

Matinales más recientes

Matinales relacionados

Saltando hacia lo desconocido

[soundcloud id=’183894720′] «Con mi Dios puedo escalar cualquier muro» (2 Samuel 22:...

Oración

[soundcloud id=’183692714′] Hoy vamos a realizar un viaje imaginario. Elige a una...

A un latido de distancia

[soundcloud id=’183539981′] «Dichosos los de corazón limpio, porque verán a Dios» (Mateo...

Casas construidas sobre la roca

«El que me oye y hace lo que yo digo, es como...

Copyright 2026