LAS TÁCTICAS DE FIANZAS Y DE ENRIQUECIMIENTO RÁPIDO

El deseo de acumular riquezas no es pecaminoso  si en el esfuerzo realizado por lograr ese objetivo, los hombres y mujeres no se olvidan de Dios ni transgreden  los últimos preceptos  de Jehová que dictan el deber del hombre bacía sus semejantes, ni se colocan en una posición desde donde  les  resulte imposible  glorificar  a Dios  en sus cuerpos  y en sus espíritus, los cuales le pertenecen. Si en su apresuramiento  por enriquecerse  sobrecargan  sus energías y violan  las leyes de su organismo, se colocan en una condición  que les impide rendir a Dios un servicio perfecto, y siguen una conducta pecaminosa. Los bienes que se adquieren en esta forma se consiguen al precio de un sacrificio inmenso (Mensajes selectos, t. 2, p.  493).

Vi que a Dios le desagrada que su pueblo sea fiador de los incrédulos. Se me indicaron estos textos: «No seas de aquellos que se comprometen,  ni de los que salen por fiadores de deudas».  Proverbios 22:26.  «Con ansiedad  será afligido el que sale por fiador de un extraño; mas  el  que  aborreciere    las  fianzas  vivirá  seguro».  Proverbios   11:15.

¡Mayordomos  infieles!  Comprometen  lo  que pertenece  a otra  persona -su Padre  celestial-  y  Satanás  está  dispuesto   a ayudar  a  sus  hijos y  sacárselo  de  las  manos.  Los observadores del  sábado  no  deben  ser socios  de los  incrédulos.  Los hijos  de  Dios  confían  demasiado   en  la palabra de los extraños,  y piden su consejo cuando  no debieran  hacerlo (Testimonios para  la iglesia, t. 1,  p.  184).

Se me mostró  que para  nuestro pueblo  la  especulación  económica es  un peligroso  experimento.  Con  ella  se  pone  en terreno  enemigo  y queda sujeto a enormes  tentaciones, decepciones, pruebas y pérdidas. A esto sigue una inquietud febril,  un deseo que ansía por obtener  recursos más rápidamente  de  lo que  las circunstancias  actuales  puedan  admitir. En  consecuencia,  cambia  el  entorno  con  la esperanza  de  hacer  más dinero.  Sin embargo,  sus expectativas no se hacen  realidad  y se desalienta, por lo que en lugar de avanzar, retrocede … Si  el Señor  hubiese hecho  prosperar  las  especulaciones de algunos de nuestros  apreciados hermanos  habría  sido  su ruina eterna.  Dios  ama a su pueblo,  también ama a los que han tenido poca fortuna.  Si quieren  aprender las  lecciones que  intenta enseñarles su derrota, al final,  se transformará en  una preciosa victoria (Testimonios para la iglesia, t. 4, pp. 610,  611 ).

Hay hermanos  pobres  que no están  libres de tentación.  Son  malos administradores,  carecen  de  sabio juicio,  desean  obtener  recursos  sin pasar por el lento proceso  de trabajo perseverante. Algunos tienen  tanta prisa  por mejorar su condición  que se dedican  a diversas empresas  sin consultar a personas de buen juicio y experiencia. Sus expectativas  pocas veces  se convierten  en realidad; pierden  en  lugar de ganar, y entonces surgen tentaciones  y la tendencia a envidiar  a los ricos. Quieren  definidamente  beneficiarse con  las riquezas de sus hermanos  y se exasperan porque  no lo consiguen. Pero no son dignos  de recibir ayuda  especial. Poseen  evidencia  de que sus esfuerzos  han sido dispersos  e irregulares. Han  sido inconstantes  en sus negocios  y han estado  llenos  de ansiedad y preocupaciones,  lo  cual  produce  escasas  ganancias.  Esas  personas debieran escuchar el consejo de quienes tienen experiencia. Pero con frecuencia  son los últimos  en buscar consejo. Piensan que tienen  un juicio superior,  de modo que no quieren que nadie  les  enseñe …

No  practican  la  instrucción  que  el  apóstol  Pablo  dio  a  Timoteo: «Pero gran ganancia  es la piedad acompañada de contentamiento». «Así que, teniendo sustento  y abrigo, estemos contentos  con esto».  1 Timoteo 6:6,  8  (Testimonios para la iglesia, t. 1, pp.  422, 423).

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Notas de Elena G. White para la Escuela Sabática 2023.
1re. Trimestre 2023 «ADMINISTRAR PARA EL SEÑOR… HASTA QUE ÉL VENGA»
Lección 5: «CÓMO AFRONTAR LAS DEUDAS»
Colaboradores: Ana Hironymus & Esther Jiménez

 

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