[soundcloud id=’368223569′ height=’false’]

pasaje?
______________________________________________________
______________________________________________________
En este pasaje, encontramos dos expresiones paralelas: 1) “su [de los israelitas]
plena restauración” (Rom. 11:12), y 2) “su [de los israelitas] restitución” (Rom. 11:15).
Pablo concebía que el detrimento y el rechazo solo serían temporales, y que les
seguirían la plenitud y la restitución. Esta es la segunda respuesta de Pablo a la
pregunta planteada al principio del capítulo: “¿Acaso rechazó Dios a su pueblo?”
Lo que parece ser un rechazo, dice, es solo una situación temporal.
Lee Romanos 11:16 al 24. ¿Qué nos está diciendo Pablo aquí?
__________________________________________________________
__________________________________________________________
Pablo compara al remanente fiel de Israel con un olivo noble, cuyas ramas han
sido desgajadas (los incrédulos); esta es una ilustración que usa para probar que
“Dios no rechazó a su pueblo” (Rom. 11:2). La raíz y el tronco todavía están allí.
En este árbol se han injertado los gentiles creyentes. Ellos obtienen su savia y
su vitalidad de la raíz y del tronco, que representan al Israel creyente.
Lo que les sucedió a quienes rechazaron a Jesús podría sucederles también
a los creyentes gentiles. La Biblia no enseña ninguna doctrina de “una vez salvo,
siempre salvo”. Así como la salvación se ofrece libremente, también se la puede
rechazar libremente. Aunque debemos tener cuidado de no pensar que cada vez
que caemos quedamos fuera de la salvación, o que no somos salvos a menos que
seamos perfectos, también debemos evitar el otro extremo: la idea de que una vez
que la gracia de Dios nos cubre no hay nada que podamos hacer, ninguna decisión
que podamos tomar, que nos quite la provisión de la salvación. En definitiva, solo
aquellos que se “mantiene[n] en su bondad” (Rom. 11:22) serán salvos.
Ningún creyente debería jactarse de su bondad ni sentirse superior a sus semejantes.
No merecemos nuestra salvación; es un regalo. Delante de la Cruz, delante
del estandarte de la santidad de Dios, todos somos iguales: pecadores que necesitamos
la gracia divina, pecadores que necesitamos una santidad que solo puede
ser nuestra mediante la gracia. No tenemos nada en nosotros mismos de lo cual
alardear; nuestra jactancia debe ser solo en Jesús y en lo que él hizo por nosotros
al venir a este mundo en carne humana, al sufrir nuestras aflicciones, al morir por
nuestros pecados, al ofrecernos un modelo de cómo debemos vivir y al prometernos
poder para llevar adelante esa vida. En todo somos completamente dependientes
de él, porque sin él no tendríamos esperanza más allá de lo que este mundo ofrece.
#LeccionAdultos
#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista
Lección de Escuela Sabática Para Adultos 2017.
4to trimestre 2017 “Salvacion Solo Por La Fe”
Lección 11: «LOS ESCOGIDOS»