La palabra «orgullo» tal vez te hace pensar en algún político arrogante, en una persona rica o famosa o en un pavo real. El orgullo consiste en considerar más importante o mejor que los demás, y es un sentimiento en el que no se puede ni se debe confiar. El orgullo comenzó con Lucifer, el querubín protector, quien estaba al servicio de Dios. No sabemos cuándo ni cómo surgió el orgullo en su corazón, pero sí sabemos que ese orgullo dio origen al gran conflicto cósmico entre el bien y el mal. Satanás es lo opuesto a Dios (compara Isa. 14: 12-14 con Fil. 2: 5-11 ). Nuestro mundo ha luchado contra las consecuencias del pecado desde que Satanás sembró la duda en las mentes de Adán y Eva y luego los tentó a amar y confiar en ellos mismos por encima de Dios.
Lee 1 Juan 2: 15 al 17. ¿Qué tres puntos principales enseña este pasaje acerca del orgullo y el amor al mundo?
Debemos tener cuidado de recordar que nuestras posesiones, habilidades y logros no determinan nuestro valor. En cambio, nuestro valor siempre proviene de Dios, pues todo lo que tenemos, incluso aquello que nos tienta a caer en el orgullo, proviene únicamente de él. Este es un punto que nunca debemos olvidar.
¿Hasta qué punto eres orgulloso? ¿Cómo puede tu orgullo afectar tu relación con Dios y con los demás?
Lección de Escuela Sabática para Adultos 2026
2do. Trimestre 2026 «CRECIENDO EN NUESTRA REALCION CON DIOS»
Lección 3: «ORGULLO CONTRA HUMILDAD»
Colaboradores: Esmeralda Bermudes y Karla González
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