jueves , 8 octubre 2026
Conducción del Niño

LA SENCILLEZ

Parte 2

No estimuléis el deseo de alabanza—Los niños necesitan aprecio, simpatía, y estímulo, pero se debería cuidar de no fomentar en ellos el amor a la alabanza. No es prudente prestarles una consideración especial ni repetir delante de ellos sus agudezas y ocurrencias. El padre o maestro que tiene presente el verdadero ideal de carácter y las posibilidades de éxito, no puede fomentar ni estimular el engreimiento. No alentará en los jóvenes el deseo o empeño de exhibir su habilidad o pericia. El que mira más allá de sí, será humilde, y sin embargo, poseerá una dignidad que no se consterna ni desconcierta ante el fausto exterior ni la grandeza humana.—La Educación, 232, 233.

Estimulad la sencillez en la alimentación y el vestido—Estos [los padres] tienen un sagrado deber que cumplir en cuanto a enseñar a sus hijos a ayudar a llevar las cargas del hogar, a conformarse con alimentos sencillos y ropas aseadas y poco costosas.—Consejos para los Maestros Padres y Alumnos, 122.

¡Oh, si los padres y las madres comprendieran que son responsables delante de Dios y que él ha de pedirles cuenta! ¡Qué cambio ocurriría en la ciudad! No se echarían a perder los niños mediante alabanzas y mimos, o se envanecerían mediante la complacencia en el vestido.—The Review and Herald, 13 de abril de 1897.

Enseñad la sencillez y la confianza—Deberíamos enseñar a nuestros hijos lecciones de sencillez y confianza. Deberíamos enseñarles a amar, a temer y a obedecer a su Creador. En todos los planes y los propósitos de la vida, su gloria debería ocupar un lugar sobresaliente; su amor debería ser la motivación principal de cada acción.—The Review and Herald, 13 de junio de 1882.

Cristo es nuestro ejemplo—Jesús, nuestro Redentor, anduvo en la tierra con la dignidad de un rey. Sin embargo, era humilde y manso de corazón. Era una luz y una bendición para cada hogar, porque llevaba alegría, esperanza y ánimo. Ojalá que pudiéramos satisfacernos con menos deseos, con menos esfuerzo en procura de cosas dificiles de obtener con el fin de embellecer nuestros hogares, en tanto que no buscamos aquello que Dios avalúa por encima de las joyas: un espíritu humilde y tranquilo. La gracia de la sencillez, la humildad y el verdadero afecto, harían un paraíso del hogar más humilde. Es mejor soportar alegremente cada inconveniente que despojarse de la paz y el contentamiento.—Testimonies for the Church 4:622.

#ConducciónDelNiño
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

 

CONDUCCIÓN DEL NIÑO

SECCIÓN #7 * El Desarrollo de las Cualidades Cristianas *

 Capítulo 25: “LA SENCILLEZ ”
Por: Elena G De White
Colaboradores: América Lara & Adriana Jiménez

Matinales relacionados

La historia de fondo: el prólogo

    Lee para el estudio de esta semana Juan 1:1-5; Génesis...

Cap. 83: “LAS RECOMPENSAS” parte 8

¿DIRÁ DIOS: “BIEN HECHO”? Cuando estéis delante del gran trono blanco, entonces...

Cap. 83: “LAS RECOMPENSAS” parte 7

PARTICIPANTES DEL GOZO DE CRISTO — Vemos un séquito de ángeles a...

Cap. 83: “LAS RECOMPENSAS” parte 6

LOS HIJOS SERÁN LLEVADOS A LOS BRAZOS DE SUS MADRES — ¡Oh...