Dios es Salvador
«¡Escúchame, pueblo mío! ¡Préstenme atención, gente mía! Sale de mí una instrucción, mis normas son luz de los pueblos. En breve aparecerá mi victoria, está en camino mi salvación, mi brazo gobernará a los pueblos, las islas me están esperando, confiadas en mi brazo poderoso. levanten los ojos al cielo, mi salvación es para siempre, mi victoria no se agotará». Isaías 51: 4-6, LPH
VI LA BELLEZA DEL CIELO. Oí a los ángeles cantando sus arrobadores himnos, en tributo de alabanza, honra y gloria a Jesús. Pude entonces percibir vagamente el prodigioso amor del Hijo de Dios. Él abandonó toda la gloria, toda la honra que se le tributaba en el cielo, y se comprometió en nuestra salvación hasta el punto que, con paciencia y mansedumbre, soportó todo tipo de injurias y escarnio que los hombres quisieron imponerle. Fue herido, azotado y afligido; fue clavado sobre la cruz del Calvario, y sufrió la muerte más atroz para salvarnos de la muerte; para que pudiéramos ser lavados en su sangre, y resucitar para vivir con él en las mansiones que está preparando, donde disfrutaremos de la luz y la gloria del cielo, y oiremos cantar a los ángeles y cantaremos con ellos.
Vi que todo el cielo se interesaba en nuestra salvación, ¿y vamos nosotros a mostrarnos indiferentes? ¿Seremos negligentes como si eso fuera asunto de poca importancia el que seamos salvos o perdidos? ¿Despreciaremos el sacrificio que fue hecho por nosotros? Algunos han actuado así. Han jugado con la misericordia que se les ofrecía y el desagrado de Dios pesa sobre ellos. No siempre habrá de quedar entristecido el Espíritu de Dios. Si no dejamos de contristarlo, se apartará.
Después que se haya hecho todo lo que Dios podía hacer para salvar a los seres humanos, y ellos por su vida hayan demostrado que desprecian la misericordia ofrecida por Jesús, la muerte será su parte y pagarán caro esa actitud. — Testimonios para la Iglesia, t. 1, p. 119.
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Devocional Vespertino Para 2020.
«Conocer al Dios Verdadero»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Pilita Mariscal & Martha Gonzalez
