sábado , 18 julio 2026
Matinal Para Damas 2022

LA PRIMERA BATALLA

«Entonces Moisés edificó un altar en ese lugar y lo llamó Yahveh-nisi (que significa «el Señor es mi estandarte») (Éxo. 17:15, NTV).

Habían pasado menos de tres meses desde la salida de Egipto, cuando los israelitas se vieron forzados a pelear su primera batalla. Estos esclavos libertos, que nunca antes habían peleado (Dios mismo  había luchado contra Faraón), tuvieron que enfrentase a un pariente: Amalee. Amalee era el bisnieto de Esaú, pero no por ser familia se alegraba de la libertad de Israel. Lamentablemente, las familias disfuncionales tienden a resistir los cambios positivos y a preferir el statu quo.

Sin provocación alguna, Amalee atacó a Israel por la retaguardia. Entonces, Israel tuvo que pelear para defender su libertad. ¡Este dato no es menor! En el pasado, Dios los había guiado por una ruta que evitaba el enfrentamiento bélico (Éxo. 13:17, 18). Sin embargo, luego de unos pocos meses en el desierto, los israelitas habían visto suficientes milagros como para confiar en su Guía y defender su libertad. Comprendiendo la doble dimensión de esta batalla, Moisés escogió una táctica de guerra especial: Josué guiaría a las tropas mientras él oraba.

Entonces, Moisés, Aarón y Hur subieron a  la cima de una colina para que el pueblo pudiese verlos mientas combatían. Con la vara de Dios en su mano, Moisés oró. Cuando los brazos se le cansaban y bajaba las manos, los amalecitas ganaban terreno. «Así que Aarón y Hur […] separaron a cada lado de Moisés y le sostuvieron las manos en alto» (Éxo. 17:12, NTV), e Israel obtuvo la victoria.

Hay tres verdades que me gustaría que recuerdes de esta historia. En primer lugar, orar es cansador. Las batallas espirituales demandan tanta energía como las físicas. Que te canses no significa que seas una cristiana inmadura. ¡Asegúrate de tener amigas que sostengan tus manos! En segundo lugar, no alcanza con orar; Josué y el pueblo tuvieron que pelear. La batalla se ganó con oración y acción. En tercer lugar, las batallas te revelan aspectos de Dios que no conocías. Después de la victoria, Moisés edificó un altar y lo llamó Jehovánisi, Jehová es mi estandarte. Los israelitas  pudieron apreciar este aspecto de Dios después de pelear contra los amalecitas, no antes. La recompensa  de enfrentarse a sus problemas no fue solo la victoria, sino también conocer  más a Dios.

Señor;  ayúdame  a  enfrentarme  a  las  batallas  de  hoy  con  oración  y  acción.   Gracias  por  ser  mi  Jehová-nisi,  por  pelear  a mi  lado.  ¡No  hay  enemigo  que  te pueda hacer frente!

#MatinalDeDamas
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Lecturas Devocionales para Damas 2022
“SIN MIEDOS NI CADENAS”
Por: VANESA PIZZUTO
Colaboradores: Rosalba Barbosa & Adriana Jiménez

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