Hemos de entregarnos a Cristo para vivir una vida de voluntaria obediencia a todos sus requerimientos. Todo lo que somos, todos los talentos y facultades que poseemos son del Señor, para ser consagrados a su servicio. Cuando de esta suerte nos entregamos por completo a él, Cristo, con todos los tesoros del cielo, se da a sí mismo a nosotros. Obtenemos la perla de gran precio.—Palabras de Vida del Gran Maestro, 102.
#MensajeParaLosJovenes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Libro Mensaje Para los Jóvenes
Sección 4—EL ANDAR EN LA LUZ “Capítulo 43”
Por: Elena G De White
Colaboradores:Liseth Orduz & Nay Badillo
