jueves , 10 septiembre 2026
Notas de Ellen G. White 2023

LA MISIÓN DE ABRAHAM

Al perdonarle  la vida a Caín el homicida,  Dios dio al mundo un ejemplo de lo que sucedería si le fuese permitido al pecador  seguir llevando una vida de iniquidad sin freno.  La influencia de las enseñanzas y de la conducta de Caín arrastraron al pecado a multitudes de sus descendientes, hasta «que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio  de los pensamientos  del corazón de ellos era de continuo solamente  el  mal».  «Y se corrompió  la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia».  Génesis 6:5, 11.

Fue por misericordia  para con el  mundo por lo que Dios barrió los habitantes de él en tiempo de Noé.  Fue también por misericordia por lo que destruyó a los habitantes corrompidos  de Sodoma. Debido al poder engañador de Satanás,  los obreros de iniquidad se granjean simpatía y admiración y arrastran a otros a la rebelión. Así sucedió en días de Caín y de Noé, como también en tiempo de Abraham y de Lot; y así sucede en nuestros días. Por misericordia para con el universo destruirá  Dios finalmente a los que rechazan su gracia (El conflicto de los siglos, pp. 531, 532).

«El sol salía sobre la tierra, cuando  Lot llegó a Zoar.»  Los claros rayos matutinos  parecían anunciar solo prosperidad y paz a las ciudades de la llanura. Empezó el ajetreo de la vida diaria por las calles; los hombres iban  por sus distintos caminos,  a su negocio  o a los placeres del día.  Los yernos  de Lot se burlaban  de los  temores  y advertencias del caduco anciano.

De  repente,  como  un  trueno  en  un cielo  despejado,   se desató  la tempestad.  El Señor hizo llover  fuego y azufre del cielo  sobre las ciudades y la fértil  llanura.  Sus palacios y templos,  las  costosas  moradas, los jardines y viñedos,  la muchedumbre  amante del  placer, que la  noche anterior  había  injuriado  a los  mensajeros  del  cielo,  todo  fue consumido…

Se  nos  enseña  la  temible  y  solemne  lección  de  que  mientras   la misericordia de Dios tiene  mucha  paciencia con el transgresor, hay un límite más allá del cual  los hombres  no pueden  seguir  en sus pecados. Cuando  se  llega a ese  límite,  se  retira  el  ofrecimiento   de  la gracia  y comienza  la  ejecución  del juicio (Patriarcas y profetas, p. 160).

Cada  uno de los que profesan  el nombre de Cristo debe trabajar ferviente y desinteresadamente,  dispuesto a defender  los  principios de la justicia. Todos deben tomar una parte activa en fomentar la causa de Dios.  Cualquiera  que sea nuestra  vocación, como  cristianos tenemos una obra que hacer para dar a conocer a Cristo al  mundo.  Hemos de ser misioneros y tener por blanco principal  ganar almas para Cristo.

Dios confió a su iglesia  la  obra de difundir  la  luz y proclamar el mensaje de su amor. Nuestra obra no consiste en condenar ni denunciar, sino en atraer juntamente con Cristo, rogando  a los hombres que  se reconcilien con Dios. Debemos estimular a las almas, atraerlas y ganarlas para el Salvador (Testimonios para la iglesia, t. 6, pp. 426, 427).

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Notas de Elena G. White para la Escuela Sabática 2023.
4º. Trimestre 2023 «LA MISIÓN DE DIOS: MI MISIÓN»
Lección 4: «COMPARTIR LA MISIÓN DE DIOS»
Colaboradores: Ana Hironymus & Esther Jiménez

 

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