«Al que es orgulloso se le humilla, pero al que es humilde se le honra». Proverbios 29: 23
Nabucodonosor gobernaba Babilonia, un imperio fuerte. Un día, el rey tuvo un sueño en el que vio un árbol alto que llegaba al cielo. Con sus frutos alimentaba a los animales, y las aves construían sus nidos en sus ramas. Entonces un ángel gritó: «¡Corten el árbol!».
Cuando el rey se despertó, estaba asustado, pues no sabía qué significaba el sueño. Entonces se lo contó al profeta Daniel y él le dijo lo que significaba el sueño: el árbol representaba al rey y, así como ese árbol, su reino había crecido. Además, le dijo que si no reconocía que Dios era el dueño de todo, viviría como una bestia en el campo por siete años.
Tristemente, un año después, el sueño se cumplió, pues el rey siguió sin reconocer a Dios como el dueño de todo, y cada día se enorgullecía de su reino. Así que su sueño se cumplió y vivió como un animal en el campo. Después de los siete años se recuperó, entonces volvió al palacio, y alabó a Dios y le dio las gracias por todo.
Actividad. Con la ayuda de tu papá o mamá, escribe los nombres de cada miembro de tu familia en unas tarjetitas y colocalas en un recipiente. Cada domingo saca un nombre y ayuda a esa persona durante la semana.
Oración. Querido Jesús, ayúdame a reconocer qje todo lo que tengo y soy te pertenece a ti. Amén.
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
