La ley como promesa de Dios

 

Lee Romanos 3: 20 al 24. Pablo dice claramente que no podemos salvarnos por guardar los Diez Mandamientos. ¿Cuál debería ser entonces el papel de los mandamientos en nuestra vida?

El término hebreo debarim (plural de dabar), utilizado en los escritos de Moisés para describir los Diez Mandamientos ( Éxo. 34: 28; Deut. 4: 13; 10: 4 ), no significa literalmente «mandamientos», sino «palabras», y también puede significar «promesas». Por eso dabar es traducido en numerosos lugares como un sustantivo o como un verbo que expresa la idea de promesa ( 1 Rey. 8: 56; 2 Crón. 1: 9; Neh. 5: 12, 13; Deut. 1: 11; 6: 3; 9: 28; Jos. 9: 21; 22: 4; 23: 5 ).

Elena G. de White coincide con esa función del Decálogo: «Los Diez Mandamientos […] son diez promesas» (Comentarios de Elena G. de White, Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 1, p. 1119). Los Diez Mandamientos deben entenderse como promesas de Dios destinadas a guiarnos por el camino correcto para que él pueda hacer cosas maravillosas en nuestro favor siempre que le seamos obedientes.

Lee Romanos 10: 4. ¿Cómo debemos entender la afirmación de Pablo de que Cristo es el «fin» (RV95, en griego, telos) de la Ley?

Pablo afirma que Jesucristo es el telos de la Ley, pero no en el sentido de que Cristo abrogó o eliminó la Ley. A diferencia de ello, la palabra en cuestión significa que Cristo es el objetivo y la intención de la Ley; su sacrificio expiatorio no anula su validez ni su permanencia.

Por el contrario, Pablo habla de la importancia, legitimidad y autoridad perdurable de la Ley ( Rom. 3:31; 1 Cor. 7:19; Gál. 5:6 ). La palabra telos tiene que ver principalmente con fines y metas, no con el tiempo y la caducidad de algo. Cristo es la clave para desentrañar el verdadero significado, propósito, meta y razón de ser de la Ley de Dios. He alli el sentido de telos. Por lo tanto, sería incorrecto afirmar que Cristo invalidó, sustituyó o abrogó la Ley. Cristo es el objetivo de la Ley, aquel a quien ella apunta o señala.

¿De qué manera señala la Ley a Jesús? Es decir, ¿qué nos revela la ley sobre nosotros mismos que nos lleva a reconocer nuestra necesidad de Cristo?

Lección de Escuela Sabática para Adultos 2025
3er. Trimestre 2025 «EL EXODO: VIAJE A LA TIERRA PROMETIDA»
Lección 8: «EL PACTO EN EL SINAÍ»
Colaboradores: Esmeralda Bermudes y Karla González

Salir de la versión móvil