Lee Éxodo 32: 9 al 29. ¿Cuál fue la reacción de Moisés ante la decisión divina de destruir a Israel?
Después de que «el Señor desistió del mal que dijo que haría a su pueblo» (Éxo. 32: 14), Moisés volvió con ellos. A diferencia de lo que sucedería en Éxodo 34: 29 y 30, no se menciona que su rostro resplandeciera tras haber estado en la presencia del Señor, tal vez porque en esta circunstancia reflejaba su ira.
«Cuando Moisés llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, se enardeció de ira. Arrojó las tablas de sus manos y las quebró al pie del monte» (Éxo. 32: 19). La acción de romper las tablas que contenían el Decálogo era una señal externa de la ruptura de su contenido. Dios más tarde le ordenó a Moisés que cincelara dos tablas para sustituir «las primeras tablas que quebraste» (Deut. 10: 2). Dios mismo reescribiría los Mandamientos.
Moisés reprendió duramente a Aarón por rendirse a las exigencias del pueblo. «¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan grande pecado?» (Éxo. 32: 21). Aarón trató de excusar su transgresión (1) culpando a otros y (2) sugiriendo que el ídolo había aparecido por arte de magia: «Lo eché [el oro] en el fuego y salió este becerro» (Éxo. 32: 24). Lo que empeoraba las cosas era que el propio Aarón había sido muy honrado por Dios, pues se le habían concedido muchos privilegios, que incluyeron subir a la montaña con Moisés y los ancianos (Éxo. 24: 1).
¡Qué trágica ironía! Al afirmar que había ocurrido un milagro, Aarón quiso engañar a su hermano (nota cómo un pecado conduce a otro; en este caso, de la idolatría a la mentira). Sin embargo, Moisés no se dejó engañar al ver el comportamiento desenfrenado del pueblo. Las consecuencias negativas eran evidentes, y Moisés tuvo que detener la rebelión de inmediato.
¿Qué debería enseñarnos esta historia acerca del poder de la oración intercesora? ¿Por quién deberías orar ahora mismo?
Lección de Escuela Sabática para Adultos 2025
3er. Trimestre 2025 «EL EXODO: VIAJE A LA TIERRA PROMETIDA»
Lección 11: «APOSTASÌA E INTERCESIÒN»
Colaboradores: Esmeralda Bermudes y Karla González
