sábado , 12 septiembre 2026
Matinal Para Adultos 2018

La hora del juicio

«Porque vamos a destruir este lugar. Son tantas las quejas que hay contra la gente de esta ciudad, que Dios nos ha enviado a destruirla». Génesis 19: 13, TLA

 

EN SODOMA la vida era puro descontrol. El ocio y la abundancia la habían llenado de maldad. Era una ciudad muy bella por su llanura, su tierra de riego y su excelente ubicación en el valle del Jordán; la conocían como «el huerto de Jehová» (Génesis 13: IO). Sin embargo, dice Elena G. de White que «la abundancia general dio origen al lujo y el orgullo» (Patriarcas y profetas, cap. 14, p. 135).

Los habitantes de Sodoma se llenaron de soberbia y se entregaron a la vil abominación, al vicio y al crimen: «Reinaban en Sodoma el alboroto y el júbilo, los festines y las borracheras. Las más viles y más brutales pasiones imperaban desenfrenadas. Los habitantes desafiaban públicamente a Dios y a su ley, y encontraban deleite en los actos de violencia» (ibíd., p. 136). No obstante, Dios trasmitió el mensaje a Sodoma por medio de la vida justa y recta de Abraham. Cuando el patriarca rescató a Lot y las riquezas de Sodoma robadas por los enemigos, supieron que lo que les había dado la victoria había sido la mano del Señor, y es que aquella ciudad también debía recibir el mensaje de salvación.

Sin embargo, la situación era intolerable y el juicio llegó a las ciudades del valle. Los ángeles tardaron en destruirla por salvar a Lot y a su familia; esperaban que por su propia voluntad salieran de la ciudad, pero no fue así y Dios tuvo que intervenir. El juicio inminente del Señor tendrá lugar cuando él lo determine y será justo y cierto.

«He aquí el día de Jehová viene: día terrible, de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad y raer de ella a sus pecadores» (Isaías 13: 9). Pronto se producirán los juicios de Dios, y pecado y pecadores serán consumidos. «Salid de ella pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados ni recibáis parte de sus plagas» (Apocalipsis 18: 4, RV60).

Hagamos de Dios nuestro escudo frente al pecado. «Velad, pues, orando en todo tiempo que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre» (Lucas 21: 36).

#MatinalDeAdultos
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2018
“Fuentes De Vida¨
Por: David Javier Pérez

Matinales relacionados

Señor, gracias por el año que termina

«Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para...

Gratitud por tu bondad

Bendito seas, Dios de Israel! Solo tú haces maravillas. ¡Bendito seas por...

El reinado eterno de Cristo

«Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras...

Gratitud por la grandeza de Dios

«Pero al día siguiente, Dagón estaba una vez más de rodillas ante...