La fe no es sentimiento. La fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. Hay una forma de religión que no es más que egoísmo. Se deleita en los goces mundanos. Se satisface en contemplar la religión de Cristo, y nada sabe de su poder salvador. Los que poseen esta religión consideran livianamente el pecado porque no conocen a Jesús. Mientras están en esta condición, estiman el deber muy livianamente. Pero el cumplimiento fiel del deber va mano a mano con el debido aprecio del carácter de Dios (Review and Herald, febrero 28, 1907).
Libro Mensaje Para los Jóvenes
“Capítulo 27”
Por: Elena G De White
Colaboradores:Liseth Orduz & Nay Badillo
