«Moisés recibió la mejor educación que se daba a los jóvenes egipcios, y llegó a ser un hombre muy importante por lo que decía y hacía>>. Hechos 7: 22, TLA

En la cima misma de su gloria humana el Señor permitió que Moisés revelara la necedad de la sabiduría del ser humano, la debilidad de la fuerza humana, para poder llevarlo a entender su completa impotencia, y su ineficiencia, cuando no se está sostenido por el Señor Jesús.— Fundamentos de la educación cristiana, cap. 44, pp. 380, 381.
Al dar muerte al egipcio, Moisés había caído en el mismo error que cometieron muchas veces sus antepasados; es decir, había intentado realizar por sí mismo lo que Dios había prometido hacer. Dios no se proponía libertar a su pueblo mediante la guerra, como pensó Moisés, sino por medio de su gran poder, para que la gloria fuera atribuida únicamente a él. No obstante, aun de este acto apresurado se valió el Señor para cumplir sus propósitos. Moisés no estaba preparado para su gran obra. Aún tenía que aprender la misma lección de fe que se les había enseñado a Abraham y a Jacob, es decir, a no depender, para el cumplimiento de las promesas de Dios, de la fuerza y sabiduría humanas, sino del poder divino.— Patriarcas y profetas, cap. 21, p. 225.
www.meditacionesdiarias.com
https://www.facebook.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile
Devocional Vespertino para 2024.
«Conflicto y Valor»
Por: Elena G de White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García