Hay libros de vital importancia a los cuales ni miran nuestros jóvenes, debido a que no son tan interesantes para ellos como algunas lecturas livianas.
Debiéramos aconsejar a nuestros jóvenes que echen mano de ese material de lectura como cosa que se recomienda de por sí, para la edificación del carácter cristiano. Los puntos más esenciales de nuestra fe debieran grabarse en la memoria de nuestros jóvenes. Tienen ellos una vislumbre de dichas verdades, pero no una familiaridad tal con ellas que los induzca a considerar su estudio favorablemente. Nuestros jóvenes debieran leer aquello que tenga sobre su ánimo un efecto saludable y santificador. Esto es lo que necesitan a fin de poder discernir lo que es religión verdadera. Hay mucha lectura buena que no es santificadora.
Ahora es nuestro momento y oportunidad de trabajar por la juventud. Decidles que estamos en una crisis peligrosa, y que necesitamos saber discernir la verdadera piedad. Nuestra juventud necesita ser ayudada, levantada y alentada, pero de la manera debida; no, por ejemplo, como ella lo querría, sino de la manera que le ayude a tener mentes santificadas. Necesita religión buena y santificadora más que cualquier otra cosa.
Yo no espero vivir mucho tiempo. Mi obra está casi hecha. Decid a nuestra juventud que deseo que mis palabras la estimulen a aquella manera de vida que ha de ser más atrayente a las inteligencias celestiales y que su influencia sobre otros sea la más ennoblecedora
#MensajeParaLosJóvenes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Libro Mensaje Para los Jóvenes
Sección 9—LA LECTURA Y LA MÚSICA —capítulo 93
Por: Elena G De White
Colaboradores:Liseth Orduz & América Lara
