LA CRIANZA COMO FORMADORA DE DISCÍPULOS.
Lee Génesis 18:18 y 19; y 1 Samuel 3:10 al 14. Contrasta a estos dos padres. ¿Cuáles fueron los resultados de sus estilos parentales?
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Los padres tienen la responsabilidad de formar a sus hijos como discípulos de Jesús. Hay padres que creen que la forma de enseñar y corregir a sus hijos es mediante la aplicación de castigos físicos: cuantos más, mejor (Prov. 22:15; 23:13; 29:15). Pasajes como estos han sido mal utilizados para abusar de los niños y obligarlos a la sumisión total, pero a menudo eso también ha llevado a que estos se rebelen contra sus padres y contra Dios. La Biblia enseña a los padres a gobernar con bondad (Efe. 6:4; Col. 3:21) y a instruir a los hijos en justicia (Sal. 78:5; Prov. 22: 6; Isa. 38:19; Joel 1:3). Como padres, debemos velar por nuestros hijos (2 Cor. 12:14) y darles un buen ejemplo para que lo sigan (Gén. 18:19; Éxo. 13:8; Tito 2:2). Se nos dice que gobernemos bien nuestros hogares (1 Tim. 3:4, 5, 12) y que disciplinemos a nuestros hijos (Prov. 29:15, 17), mientras al mismo tiempo debemos reflejar el amor de Dios (Isa. 66:13; Sal. 103:13; Luc. 11:11). Lamentablemente, la Biblia revela historias de padres que se equivocaron. Isaac y Rebeca jugaron al favoritismo con sus hijos, Esaú y Jacob (Gén. 25:28), y más adelante Jacob mostró la misma actitud con José (Gén. 37:3). Elí, a pesar de ser un líder religioso, no corrigió a sus hijos (1 Sam. 3:10-14). Samuel, que también fue criado por Elí, resultó ser un padre muy defectuoso (1 Sam. 8:1-6). El rey David, al cometer adulterio y encargar un asesinato, enseñó esto a sus hijos, quienes siguieron su ejemplo. El rey Manasés sacrificó a sus hijos a los demonios (2 Rey. 21:1-9), al igual que el rey Acaz (2 Rey. 16:2-4). Sin embargo, afortunadamente, en las Escrituras también encontramos algunos buenos ejemplos parentales. Mardoqueo fue un maravilloso padre adoptivo para Hadasa, la reina Ester (Est. 2:7), y Job oraba por sus hijos habitualmente (Job 1:4, 5). En todos estos ejemplos, buenos y malos, podemos extraer lecciones acerca de la crianza de los hijos.
- ¿Qué podemos aprender de los ejemplos parentales que vemos en la Biblia? ¿De qué manera podemos usar algunos de estos principios en nuestras interacciones con quienes no son hijos nuestros?
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Lección de Escuela Sabática Para Adultos 2019.
2do. trimestre 2019 “LAS ETAPAS FAMILIARES”
Lección 8: «TIEMPO DE SER PADRES«
Colaboradores: Eunice Castañón & Ricardo Vela
