Lee Lucas 16:10 al 12. ¿Qué nos enseña esto acerca de ser digno de confianza?
¿Por qué este rasgo es tan importante para un mayordomo fiel?
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Este principio de confiabilidad se ve en toda la Biblia. Por ejemplo, en un
relato, a cuatro jefes de la guardia de los levitas se les confió la protección
del Santuario del Antiguo Testamento durante la noche. Debían cuidar las
habitaciones llenas de tesoros y tener las llaves para abrir las puertas cada
mañana (1 Crón. 9:26, 27). Se les dio esta tarea porque se los consideraba dignos
de confianza.
Ser digno de confianza es una característica de un buen mayordomo. Esto
significa que los mayordomos confiables entienden el significado profundo
de su rol; entienden que Dios es digno de confianza, y persiguen el mismo
objetivo (Deut. 32:4, 1 Rey. 8:56).
La confiabilidad implica un conjunto de rasgos de carácter maduros. Este
es el nivel más elevado de carácter y competencia que una persona puede
alcanzar a la vista de los espectadores. Reflejar el carácter de Dios significa
que harás lo que dices, sin importar las circunstancias ni quienes te presionen
para que hagas otra cosa (2 Rey. 12:15).
Los monarcas de dos reinos mundiales consideraron que Daniel era digno
de confianza. Su reputación durante toda su vida como consejero confiable que,
sin temor, brindaba sabiduría y verdad a los reyes se contraponía abiertamente
con la de los adivinos y los magos de la corte. La confiabilidad es la joya de la
corona de la ética; exhibe nuestros principios morales en su forma más pura.
Esta cualidad en un mayordomo no surge de la noche a la mañana, sino que
viene con el tiempo al ser fiel incluso en las cosas pequeñas.
Los demás perciben nuestra confiabilidad. Nos respetan y confían en
nosotros porque saben que no nos dejamos influenciar fácilmente por las
opiniones, las modas ni la adulación. Por lo tanto, ser digno de confianza es
una demostración del desempeño del carácter en toda responsabilidad llevada
a cabo en la tierra, el campo de experimentación para el cielo. “Debemos ser
mayordomos fieles y dignos de confianza del Reino de Cristo para que las
personas que tienden hacia la vida mundana puedan tener una verdadera
representación de las riquezas, la bondad, la misericordia, la ternura y la cortesía
del Reino de Dios” (TI 6:193).
- Piensa en alguien a quien conozcas personalmente que sea digno de confianza. ¿Qué
puedes aprender de esa persona que te ayudaría a ser más confiable también?
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Lección de Escuela Sabática Para Adultos 2018. 1er trimestre 2018
“MAYORDOMÍA: LAS MOTIVACIONES DEL CORAZÓN”
Lección 5: «LAS MARCAS DE UN MAYORDOMO»
