«Para que se fortalezca su corazón y sean ustedes santos e irreprensibles delante de nuestro Dios y Padre, cuando venga nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos». 1 Tesalonicenses 3:13, RVC
LA ÉTICA QUE INCULCA el evangelio no reconoce otra norma sino la perfección de la mente de Dios, de la voluntad de Dios. Dios requiere que sus criaturas se sujeten a su voluntad. La imperfección del carácter es pecado, y el pecado es la transgresión de la ley. Todos los atributos correctos del carácter moran en Cristo como un todo perfecto y armonioso. Todo el que recibe a Cristo como a su Salvador personal tiene el privilegio de poseer esos atributos. Esta es la ciencia de la santidad. […]
La gloria de Dios es su carácter. […] Este carácter fue revelado por la vida de Cristo. Para que pudiera condenar al pecado con su propio ejemplo en la carne, tomó sobre sí la semejanza de la carne pecaminosa. Constantemente contempló el carácter de Dios, constantemente reveló ese carácter al mundo. Cristo desea que sus seguidores revelen en su vida ese mismo carácter.— The Signs of the Times, 3 de septiembre de 1902.
Ante el mundo, Dios nos está presentando como a testigos vivientes de lo que pueden llegar a ser los hombres y las mujeres por la gracia de Cristo. Se nos manda que nos esforcemos en procura de la perfección del carácter. Dice el Maestro divino: «Sean ustedes perfectos, como su Padre que está en el cielo es perfecto» (Mat. 5: 48, DHH). ¿Nos martirizaría Cristo exigiéndonos una imposibilidad? ¡Nunca, nunca! Es un honor el que nos confiere al instarnos a ser santos en nuestro entorno, así como él lo es en el suyo. Él puede capacitarnos para lograrlo, pues declara: «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra» (Mat. 28: 18). Tenemos el privilegio de pedir ese poder ilimitado. […]
Dios obra con los que representan debidamente su carácter. A través de ellos, se lleva a cabo su voluntad en la tierra como en el cielo. La santidad induce a su poseedor a dar frutos, abundando en toda buena obra. Nuestra obra de vida consiste en alcanzar la perfección del carácter cristiano, esforzándonos constantemente en seguir la voluntad de Dios.
Día a día, debemos superarnos más, siempre más, hasta que se pueda decir de nosotros: «Ustedes están completos» (Col. 2:10, PDT). — Ibid.
www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile
Devocional Vespertino Para 2023.
«A FIN DE CONOCERLE»
Por: ELENA G. DE WHITE
Colaboradores: Ruben D. Salazar & Miguel Miguel
