OPERACIÓN ENCUBIERTA
Esta es una ilustración y nada más. ¿Qué relación podría tener con las citas bíblicas de la siguiente página?
Había una vez un artista llamado Herkomer, que había nacido en la Selva Negra europea. Herkomer era muy talentoso, a pesar de que su padre era un simple leñador. Cuando Herkomer comenzó a hacerse famoso, se mudó a Londres. Al poco tiempo llevó a vivir con él a su padre, quien se sentía muy orgulloso de su hijo. En tono jocoso, a menudo atribuía el éxito de su hijo a sus genes.
El padre también comenzó a moldear figuras con arcilla, que aunque bastante buenas, no lograban igualar la calidad de las de su hijo. Aun así, ambos comenzaron a trabajar juntos y a llevar una buena vida como artesanos en la zona de Londres. Con el paso del tiempo las habilidades del padre decayeron, lo que se notaba en el acabado final del trabajo. A veces podía verse en su rostro lo frustrado que se sentía por ello.
Herkomer estaba muy triste de ver que su padre envejecía, pues notaba que ciertamente su trabajo tenía cada día más fallas. Tenía sinceros deseos de ayudarlo de alguna manera, de modo que se le ocurrió algo. Cuando su padre subía a dormir, él permanecía despierto hasta tarde llevando a cabo su operación encubierta: arreglar y perfeccionar todas las obras que tenían defectos hasta dejarlas perfectas. Con una sonrisa en su rostro se retiraba a descansar, feliz de que al día siguiente su padre escucharía los elogios de los compradores por la calidad de su trabajo. De hecho, cuando esto ocurría, el padre sonreía orgulloso sin saber lo que su hijo hacía por él. Herkomer sabía que la dignidad y el orgullo de su padre eran lo único que le quedaba a su avanzada edad, y no permitiría que también los perdiera.
www.meditacionesdiarias.com
https://www.facebook.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile
Lección de Escuela Sabática para Fe Real 4to Trimestre 2026
Lección # 06 «La bondad anónima»
Colaboradores: Fernanda Guevara y Yara Piña
