Pedro y Matilde pidieron a sus abuelos que les dejaran jugar en el altillo. Tenían mucha curiosidad de entrar allí.
– De acuerdo -les dijo la abuela-. Yo necesito colocar algunas cosas y ustedes pueden ayudarme.
Y así fue. Subieron por una pequeña escalera y encontraron armarios con juguetes de madera y de hojalata, libros antiguos, álbumes de fotografías…
De pronto, Pedro abrió una caja y encontró una Biblia con letra grande. Le quitó el polvo y fue a mostrársela a su abuelo. Y él le dijo:
– Esta fue mi primera Biblia. ¡Cómo me gustaba!
Esa noche, el abuelo les leyó historias de su vieja Biblia.
¿Y yo?
Cuando aprendas a leer, ¿te gustaría tener una Biblia? Es el mejor libro del mundo.
Mi oración para hoy
Señor, ayúdame a apreciar lo que has escrito para mí.
En la Biblia leemos:
«He guardado tus palabras en mi corazón para no pecar contra ti» (Salmo 119: 11).
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
