viernes , 30 octubre 2026
Matinal Para Adultos 2018

Juzgando a los demás

«¿Por qué te pones a mirar la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no te fijas en el tronco que tú tienes en el tuyo?». Mateo 7: 3, DHH

JUZGAR A LOS DEMÁS causa heridas. Es muy difícil discernir los motivos de una conducta para poder emitir un juicio justo, ya que no conocemos los corazones de los demás. Por eso Jesús nos dice: «No juzguéis, para que no seáis juzgados, porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís se os medirá» (Mateo 7: l, 2). Y es que todo acto tiene una consecuencia.

«Examinaos a vosotros mismos, para ver si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos» (2 Corintios 13:5). Si nos examinamos, veremos que estamos haciendo lo mismo que aquellos a quienes condenamos. Solo pretendemos desviar la atención hacia la persona que criticamos para que no vean en nosotros los mismos defectos. Además, es probable que lo que estamos criticando o juzgando del otro, sea pequeño en comparación con lo que padecemos. «Cristo no da aquí a nadie libertad para juzgar a los demás. En el Sermón del Monte, lo prohibió. Es prerrogativa de Dios» (El Deseado de todas las gentes, cap. 84, p. 762).

Tiene razón nuestro Señor cuando dice: <<iHipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano» (Mateo 7: 5). Cuando estamos libres de juicios, encontramos la paz y la satisfacción en los demás y en nosotros mismos, y podemos verlos como parte de una sola familia que vivirá unida en el reino de Dios.

Es buena idea animar a otros a encontrar el camino de la salvación en vez de juzgarlos. Las palabras de Pedro son ciertas: «Poned toda diligencia en añadir a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio,

paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Si tenéis estas cosas, y abundan en vosotros, no os dejarán estar ociosos ni sin frutos en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo» (2 Pedro 1: 5-8).

Si amamos a los demás, creceremos junto con ellos en justicia y santidad, nos acercaremos más a Dios y estaremos preparados para convivir por la eternidad.

#MatinalDeAdultos
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2018
“Fuentes De Vida¨
Por: David Javier Pérez

Matinales relacionados

Señor, gracias por el año que termina

«Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para...

Gratitud por tu bondad

Bendito seas, Dios de Israel! Solo tú haces maravillas. ¡Bendito seas por...

El reinado eterno de Cristo

«Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras...

Gratitud por la grandeza de Dios

«Pero al día siguiente, Dagón estaba una vez más de rodillas ante...