Lección 2
LA AVARICIA: UN POZO SIN FONDO
Él relato: Números 22-24.
Texto Clave: «Entonces el Señor hizo que Balaam pudiera ver a su ángel, que estaba en medio del camino con una espada en la mano. Balaam se inclinó hasta tocar el suelo con la frente» (Números 22: 31).
Más luz
«Balaam “amó el premio de la maldad” (2 Pedro. 2: 15). El pecado de la avaricia que, según la declaración divina, es idolatría, le hacía buscar ventajas temporales, y por ese solo defecto, Satanás llegó a dominarlo por completo. Esto ocasionó su ruina. El tentador ofrece siempre ganancia y honores mundanos para apartar a los hombres del servicio de Dios. Les dice que sus escrúpulos excesivos les impiden alcanzar prosperidad. Así muchos se dejan desviar de la senda de una estricta integridad. Después de cometer una mala acción les resulta más fácil cometer otra, y se vuelven cada vez más presuntuosos» (Patriarcas y profetas, cap. 40, p. 417)
Plan de Lectura para esta semana:
Patriarcas y Profetas capítulo 40. *Siguiendo este plan podrás leer al menos un libro cada año de la serie El Conflicto de los Siglos.
SÁBADO:
Cuando se trata de tu relación con Dios, ¿sientes que eres como Balaam o como el asna? Analiza tus acciones.
Piensa si haces cosas en tu vida que alguna vez considerabas pecaminosas pero que ahora sientes que son inofensivas. ¿Cómo nos podemos proteger de caer en esa trampa? Balaam era codicioso.
Él quería las riquezas que los moabitas le ofrecían, aun sabiendo que maldecir a los israelitas no era la voluntad de Dios. ¿Cómo podemos mantener claro en nuestra mente lo que es bueno y lo que es malo?
Lección de Escuela Sabática Adventista para Jóvenes
3do Trimestre 2015 «Una Raya en la Arena»
Lecc. 2 – La Avaricia: Un Pozo sin Fondo
