Al leer 2 Corintios, notamos que la comunidad y la iglesia no son dos lugares diferentes. Los maestros de la Ley y los miembros regulares de la fe estaban intrigados y a veces enojados porque, además de hablar en la sinagoga, Pablo también hablaba en las casas de las personas que estaban interesadas. Pablo fue más allá de esta zona de comodidad, pero permaneció humilde (2 Corintios 10:16,17). Cuando Jesús estuvo en la Tierra, predicaba sobre su Padre. Sus púlpitos incluyeron montañas (Mateo 5:1-12), un bote (Lucas 5:3), e incluso la casa de un cobrador de impuestos (Lucas 19:1-10). Especialmente hoy, no es difícil llegar a las personas en términos de distancia. Siempre hay alguien cerca, incluso si está del otro lado del correo electrónico. Nuestro rol en la comunidad es el mismo rol que tenemos en la iglesia. Cuando abramos nuestros ojos, veremos que los miembros de iglesia necesitan amor, bondad, verdad y cuidado. Al entender que la iglesia es un hospital para los quebrantados, nos daremos cuenta de que lo que hemos estado llamando iglesia también es nuestra comunidad: el lugar al que pertenecemos. Hagamos avanzar nuestro rol. Nuestro rol es llegar a los inalcanzables; vestir al desnudo; alimentar al hambriento; cuidar de un desconocido (Mateo 25:31- 36). Cuando cumplimos este rol, la gente encuentra en nosotros amigos. Entonces puedes compartirles el evangelio, simplemente con tus acciones, porque generalmente ellas hablan con más fuerza que las palabras. Salgamos de nuestra zona de comodidad. Al seguir a Cristo, su carácter moldea el nuestro. Al parecemos más y más a él, nos deleitamos en compartir las buenas nuevas de lo que Dios ha hecho por nosotros. Vemos al descorazonado con los ojos de la fe, y tratamos de alcanzarlo y guiarlo hasta Dios. Dejemos de lado nuestras opiniones. Para llegar a nuestra comunidad, debemos dejar de lado nuestras opiniones. Las personas no están pereciendo por falta de doctrinas, reglas o mandatos, sino por falta de amor. Así que, amemos a quienes Dios nos envía. Seamos una bendición para ellos.
BIBLIA EN MANO
Lee Nehemías 2:1 al 9. ¿Cuál fue el resultado de la confianza que tenía el rey Artajerjes en Nehemías? Además del ministerio terrenal de Jesús, la Escritura da otros ejemplos de cuando el pueblo de Dios tiene «capital social». Lee los siguientes pasajes y describe las relaciones positivas que estos personajes tuvieron con personas «de afuera», y cuál fue el resultado: Hechos 7:9, 10 _______________________________________________________________________________________________ Génesis 41:38-45 ___________________________________________________________________________________________ Daniel 2:46-49; 6:1-3 _______________________________________________________________________________________
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Lección de Escuela Sabática Adventista para Jóvenes
3er. Trimestre 2016 “El Papel de la Iglesia en la Comunidad.”
Lecc. 10 – Jesús Ganaba Su Confianza.

