
Al escribir tu respuesta, considera los siguientes versículos:
«Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él» (Juan 3: 16, 17, NVI).
«¡Al único Dios, nuestro Salvador, que puede guardarlos para que no caigan, y establecerlos sin tacha y con gran alegría ante su gloriosa presencia, sea la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad, por medio de Jesucristo nuestro Señor, antes de todos los siglos, ahora y para siempre!» (Judas 24, 25, NVI).
_____________________________
Plan de lectura para esta semana*
Los hechos de los apóstoles, capítulos 48 y 49.
Lucas 21: 12; 2 Timoteo
Lección de Escuela Sabática Adventista para Jóvenes
2do Trimestre 2014
Lecc. 09 Nuestro oportuno defensor