[soundcloud id=’211563679′]
La cita en la sección Más luz de esta semana nos dice que había un método para el castigo que Dios les dio a los israelitas en el desierto.
“Las peregrinaciones por el desierto fueron ordenadas no solamente como castigo para los rebeldes y murmuradores, sino que habían de servir también como disciplina para la nueva generación que se iba desarrollando, a fin de prepararla para su entrada en la tierra prometida. Moisés le dijo: Como castiga el hombre a su hijo, así Jehová tu Dios te castiga… para afligirte, por probarte, para saber lo que estaba en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos” (Patriarcas y profetas, p. 431).
Para ver un gran ejemplo de esto, lee Números 20:6-11.
Cuando los israelitas se quejaban acerca de tener sed en el desierto, ¿qué le indicó Dios a Moisés que hiciera? ¿Cómo respondió Dios a la desobediencia de Moisés (versículo 12)? ¿Fue demasiado severo el castigo de Dios con Aarón y Moisés?
Moisés permitió que su ira lo controlara y desobedeció a Dios. ¿Cómo lo habría tomado el pueblo si Dios hubiera permitido que Moisés y Aarón siguieran sin ser castigados? Dios perdonó a Moisés y hasta le permitió ver la tierra prometida, aunque no le permitió entrar en ella.
Lección de Escuela Sabática Adventista para Jóvenes
2do Trimestre 2015
Lecc. 13 Drama en el desierto
