
El Texto clave de la lección de esta semana se encuentra en Apocalipsis 11:3, donde Dios nos dice: «Y ordenaré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos con ropas ásperas» (RV95). Los «dos testigos» son los mensajes del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento, y algunos agregan inclusive que son los dos grupos de personas que testifican de Dios y su plan de salvación en ambas eras (la del Antiguo Testamento y la del Nuevo Testamento).
¿Conoces a alguien que ame tanto el Antiguo Testamento que esto se manifieste en su vida y en su conversación? Piensa en otro testigo, o en alguien que conozcas que sea realmente apasionado por el Nuevo Testamento. ¿De qué manera su devoción a la Palabra de Dios se demuestra en su vida diaria?
Plan de lectura para esta semana*
El conflicto de los siglos cap. 16.
Apocalipsis 11: 1-14
Lección de Escuela Sabática Adventista para Jóvenes
3er Trimestre 2014
Lecc. 8 ¡Quiero un testigo! (¡O mejor dos!)