[soundcloud id=’202136009′]
Eden Ahbez, un compositor norteamericano, dijo en una ocasión: “La lección más grande que alguna vez puedas aprender es simplemente amar y ser amado”. Cristo dio su sangre como un sacrificio de amor para que tú lo uses, y todo lo que él desea es que le correspondas con amor, tanto para él como para todos los demás en este mundo. El untar la sangre de Cristo en tu puerta significa ser amado y corresponder con amor.
Hoy, ¿cómo vas a amar? ¿A quién vas a amar? Y ¿por qué vas a amarle?
________________________________
*Plan de lectura para esta semana*
Patriarcas y profetas, capítulos 23 y 24
Éxodo 12
Lección de Escuela Sabática Adventista para Jóvenes
2do Trimestre 2015
Lecc. 4 ¡Apliquen la sangre!
