«Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros» (Juan 1:14)

Es divertido jugar a adivinar las cosas que nos gustan y hablar de ellas, pero mejor es hacer de verdad las cosas que nos gustan.
Dios quería que todos supieran lo mucho que él los amaba, entonces envió mensajes para que la gente pudiera saber cómo era él. Pero Dios pensó que si ellos pudieran verlo, escucharlo y tocarlo, podrían entenderlo mejor.
Entonces, Dios el Padre y Dios el Hijo hicieron un plan. Decidieron que Dios el Hijo vendría a vivir a la tierra. Él escondería su resplandor y santidad dentro de un cuerpo humano para que todos pudieran mirarlo. Se llamaría Jesús. La gente podría aprender de Dios conociendo a su hijo Jesús.
Jesús vino a la tierra. Él fue Dios y también hombre. Todos podían verlo y escucharlo. Él nos enseñó de Dios. Ya no hablemos más y hagamos lo que más te gusta [tenga el objeto/haga la actividad.]
Querido Dios, gracias por enviar a Jesús. Amén.
Materiales: Algo que le guste mucho al niño, como un libro, un juguete o una actividad especial, como un juego o un paseo al parque.
Actividad: Que el niño adivine y disfrute lo que más le gusta
Tomado de: Lecturas devocionales para los más pequeños 2014
«¿Qué dice Jesús?»
Rosanne C. Tetz