Razón por la que Jesús adoptó nuestra naturaleza humana y vivió entre nosotros es para poder ser nuestro ejemplo, el único que podría ser un modelo de la forma correcta de vivir delante Dios.
En Hebreos l2:1-4, Jesús culmina una larga lista de personajes que el apóstol menciona como ejemplos de fe. Este pasaje describe a Jesús como «el autor y consumador de la fe» (RV95). La palabra griega arkegos («autor», «iniciado›) también se puede traducir como «pionero». Jesús es el pionero en la carrera, en el sentido de que va delante de los creyentes. De hecho, Hebreos 6:20 llama a Jesús el «precursor› (RV95). La palabra consumidor sugiere que Jesús había demostrado fe en Dios en la forma más pura posible. Este pasaje enseña que Jesús fue el primero en correr nuestra carrera con éxito y que él fue el que perfeccionó el arte de vivir por fe.
Hebreos 2:13 dice: «Y otra vez dice: “Yo confiaré en él’. Y de nuevo:” Aquí estoy yo con los hijos que Dios me dio”». Aquí lo que se expresa es que Jesús dijo que pondría su confianza en Dios. Se trata de una alusión a Isaías 8:17-18. Isaías pronunció estas palabras al hacer frente a una terrible amenaza de invasión por parte del Reino del Norte y de Siria (Isa.7:1-2). Su fe contrastaba con la falta de fe del rey Acaz (2 Rey. 10:5-18). Dios había exhortado a Acaz a que confiara en él y pidiera una señal de que él lo liberaría (Isa.7:1-1îj. Dios ya le había prometido, como hijo de David, que protegería a Acaz como su propio hijo. Ahora Dios se estaba ofreciendo amorosamente con amar la promesa con una señal. Sin embargo, Acaz se negó a pedir una señal y, en cambio, envió mensajeros a Tiglat-pileser, rey de Asiria, diciendo: «Yo soy tu siervo y tu hijo» (2 Rey. 16:7). Qué triste! Acaz prefirió ser «hijo» de Tiglat-pileser que hijo de Dios. Jesús, por el contrario, puso su confianza en Dios y en la promesa de que pondría a sus enemigos debajo de sus pies (Heb. 1:13; 10:12-13). Dios nos hizo a nosotros la misma promesa y debemos creerle, tal como creyó Jesús (Rom. 16:20). Hebreos 2:13 contiene lo que Jesús le dijo a su Padre sobre sus hermanos: «Aquí estoy, con los hijos que Dios me dio». Patrick Gray sugiere que Jesús se describe en este pasaje como el guardián de sus hermanos. El sistema romano de tutela impuberum determinaba que al momento de la muerte de un padre, «un tutor a menudo un hermano mayor, se hacía responsable del cuidado de los hijos menores y de la herencia hasta que alcanzaban la mayoría de edad, aumentando así el deber natural del hermano mayor de cuidar de sus hermanos menores» (the Epistle to the Hebrews and Greco-Roman Critiques of Superstition [Atlanta: Society of Biblical Literature, 2003), p. J36). Esto explica por qué Hebreos se refiere a nosotros como los hermanos de Jesús y cómo sus hijos. Como nuestro Hermano mayor Jesús es nuestro tutor guardián y protector.
Reflexiona de nuevo en Hebreos 2 intentando identificar a Jesús en el texto.
¿Cómo podemos aprender a confiar en Jesús al tomar decisiones diarias que reflejen esa confianza?
¿En qué sentido puedes ver reflejado a Jesús en el texto o verlo de una manera distinta?
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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2022.
1 er. trimestre 2022 INVERSO
Lección 4 « JESÚS NUESTRO HERMANO FIEL »
Colaboradores: Estrellita Hernández & Mayra Cota
