martes , 27 octubre 2026
Lección de Universitarios 2024

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Una preciosa Piedra angular

Las parábolas son fáciles de recordar porque contienen imágenes mentales muy vívidas. Podemos imaginar fácilmente la escena de dos constructores levantando sus casas, una sobre la arena y la otra sobre la roca. Luego de estudiar esta parábola en profundidad, puede que la recordemos al ver una formación rocosa. Esta es la genialidad de las parábolas: están llenas de ilustraciones, a menudo procedentes de la naturaleza, que señalan a Jesús.

Esta parábola no es el único pasaje de la Biblia donde una roca representa a Cristo. Pablo presenta a Jesús como la Roca que proveyó agua para que el pueblo de Israel saciara su sed: «No quiero, hermanos, que olviden que nuestros antepasados estuvieron todos bajo aquella nube […] y tomaron la misma bebida espiritual. Porque bebían agua de la roca espiritual que los acompañaba en su viaje, la cual era Cristo» (1 Corintios 10: 1, 4). El simbolismo es hermoso. Cuando los israelitas estaban en el desierto, Moisés recibió la orden de golpear la roca , y de ella fluyó agua. Jesús fue golpeado por nosotros y, como resultado, podemos beber del agua de vida que él nos da. Más tarde, cuando el pueblo de Dios necesitaba desesperadamente agua otra vez, Dios le dijo a Moisés que le hablara a la roca. En cambio, Moisés la golpeó dos veces, y ese acto de desobediencia hizo que no pudiera entrar a Canaán. El simbolismo que Dios quería comunicar es que podemos pedirle con fe lo que necesitamos y Cristo lo suplirá, porque ya ha sido golpeado. Esos momentos en el desierto fueron tipos que señalaban al cumplimiento del antitipo en Cristo.

Cuando Jesús contó la parábola de los labradores malvados, se describió a sí mismo como la roca desechada: «La piedra que los constructores despreciaron se ha convertido en la piedra principal. […] En cuanto a la piedra, cualquiera que caiga sobre ella quedará hecho pedazos; y si la piedra cae sobre alguien, lo hará polvo» (Mateo 21: 42, 44). Jesús es la Piedra angular sobre la que debemos construir nuestra vida. O caemos sobre la Roca al humillarnos en arrepentimiento, o la Roca caerá al final sobre nosotros. Charles Spurgeon, renombrado predicador del siglo XIX, afirmó: «La ola de la tentación puede arrastrarte aún más alto sobre la Roca de la eternidad, para que te aferres a ella con más fuerza que nunca antes» («Sin and Grace» en Spurgeon’s Sermons Volume 54: 1908 [1908]). Las pruebas pueden ser una bendición disfrazada, que nos hace aferrarnos con más fuerza a Cristo.

Jesús no nos abandona a merced de la tormenta; nos invita a anclar nuestra casa en la Roca. Cada día tenemos nuevas oportunidades de construir sobre la firmeza de la Roca o aparentar que estamos construyendo bien cuando, en realidad, estamos construyendo en la arena. Cada decisión que tomamos es como colocar otro ladrillo del edificio. Cuando elegimos tomar un atajo y esconder los problemas, nos estamos preparando para un desastre cuando llegue la tormenta. Al escuchar las enseñanzas de Jesús y obedecer sus instrucciones, construimos sobre un cimiento sólido que ninguna tormenta puede derrumbar. Cuando llegue la tormenta, es muy tarde para construir un cimiento firme. Debemos hacerlo ahora.

Medita nuevamente en el pasaje principal y busca a Jesús en él.

¿Cómo es construir sobre la Roca, Jesús, en el diario vivir?

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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2024.
3er trimestre 2024 «RELATOS QUE TRANSFORMAN»
Lección 13 «CONSTRUYE SOBRE LA ROCA»
Colaboradores: Joaquín Maldonado y Adriana Jiménez

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