Señor del sábado
Uno de los cambios más extraños dentro de la cultura judía fue la transformación con respecto al sábado que ocurrió después de la época del exilio babilónico. Antes de la destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor, los judíos no eran constantes en la observancia del sábado (Ezequiel 22: 8). Sin embargo, en algún momento después del ministerio de Esdras y Nehemías (Nehemías 13), transformaron radicalmente su observancia del sábado, de modo que, para la época de Jesús, unos cuatrocientos años después, los fariseos habían establecido requisitos estrictos para su observancia. Tal observancia excesivamente rígida del sábado fue la causa de muchos conflictos entre Jesús y los dirigentes judíos.
Mateo 12 cuenta una historia que resume las enseñanzas de Jesús sobre el sábado. Como los discípulos de Jesús tenían hambre un sábado, recogieron grano al pasar por un campo, lo desgranaron en sus manos y se lo comieron. Los fariseos se enfrentaron a Jesús por esto pues, según su ley, creían que estas acciones constituían trabajar (Mateo 12: 2). Para su sorpresa, Jesús defendió a sus discípulos y, al hacerlo, puso de relieve varios puntos importantes.
Jesús citó Oseas 6: 6, «Misericordia quiero y no sacrificios» (RV95), indicando la prioridad de la compasión sobre las rutinas religiosas vacías. Luego apoyó esta antigua idea con una afirmación nueva y audaz: «El Hijo del hombre tiene autoridad sobre el sábado» (Mateo 12: 8). Con esta afirmación, Jesús se situó por encima del sábado. Con ello, afirmaba ser el Creador del mundo. Mateo conecta esta historia directamente con una curación en sábado. Un hombre con una mano seca acudiría a la sinagoga más tarde ese mismo sábado (vers. 9-10). Jesús deseaba sanar al hombre, pero sabía que los fariseos lo estaban esperando para acusarlo de quebrantar el sábado. Jesús recordó a su audiencia que cualquiera de ellos ayudaría a una oveja que hubiera caído en un pozo en sábado. A partir de este ejemplo, Jesús concluyó: «Por lo tanto, sí está permitido hacer el bien los sábados» (vers. 12).
Hoy en día, muchas personas que quieren santificar el sábado tienen dificultades para decidir qué se puede hacer en sábado. La declaración de Jesús ofrece una guía: está permitido hacer el bien en sábado. No obstante, esto no responde a todas las preguntas sobre lo que se debe hacer en sábado. Otros pasajes bíblicos establecen principios para la observancia del sábado, pero tal vez la Biblia no explique todos los detalles sobre la observancia del sábado porque el sábado es una señal. Si recordamos el principio de que el sábado sirve como símbolo o señal, entonces cuando nos encontremos con áreas específicas sobre las que la Biblia no habla, podemos preguntarnos: «¿Simboliza esta actividad mi relación con Dios?». En última instancia, lo que Jesús desea es una relación con la humanidad, basada en la confianza en él como Cordero de Dios. El sábado ofrece una oportunidad semanal para celebrar y fortalecer esa relación.
Medita nuevamente en Éxodo 20: 8-11 y busca a Jesús en el pasaje.
¿Qué significado ves en que Jesús se identifique como el Señor del sábado?
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
3er trimestre 2025 «EL LIBRO DEL ÉXODO»
Lección # 10 «SEÑAL DEL SÁBADO»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez
