Era el momento de la verdad. La música empezó a sonar y todos alrededor se arrodillaron en obediencia a la orden del rey Nabucodonosor. Pero Sadrac, Mesac y Abed-nego se mantuvieron fríos. Entendieron que desobedecer al hombre más poderoso de la tierra de esta manera significaba perder sus vidas. Sin embargo, reconocieron que le deben su lealtad a un poder más alto que cualquier potencia terrestre. Debían rendir la máxima lealtad al Dios del cielo. Y fue precisamente su lealtad a Dios lo que los llevó a ocupar puestos de gran influencia en la nación más importante de su tiempo.
Tras ser llevados a Babilonia como esclavos, se habían propuesto en sus corazones, junto con Daniel, no contaminarse con la comida del rey (Daniel 1:8). Y Dios había recompensado su fidelidad con salud física (Daniel 1:15) y con sabiduría y entendimiento (Daniel 1:20). En virtud de las oraciones de estos jóvenes, Dios le reveló a Nabucodonosor el sueño que había olvidado y su interpretación, lo que dio como resultado que resultó promovidos a posiciones de autoridad en Babilonia.
Daniel, Sadrac, Mesac y Abed-nego fueron estadistas muy involucrados en los asuntos cívicos de la nación más grande de su tiempo. Sin embargo, no sacrificaron ni un ápice de sus principios para conseguir influencia mundana. De hecho, cuanto más decididos estaban en su lealtad a Dios, más promovidos eran (Daniel 3:30). La profundidad de su compromiso cívico aumentaba cuanto más decididamente demostraban su culto al único Dios verdadero.
Esta semana exploraremos cómo la fiel observancia del mandamiento del sábado fundamenta nuestro compromiso cívico.
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- Copia de tu versión preferida de la Biblia Daniel 3.
- Si tienes poco tiempo, escribe Daniel 3:16-18.
- Si lo prefieres, puedes parafrasear el pasaje, bosquejarlo o hacer un mapa conceptual del capítulo.
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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2022.
2do. trimestre 2022 INVERSO
Lección 10 «COMPROMETERSE CON EL MUNDO»
Colaboradores: Israel Esparza y Mayra Cota
