Mi otra mente
Lee el texto de esta semana: Génesis 12
Un sábado, un pastor asistente de mi iglesia hizo un llamado especial. Pidió a todos que se tomaran una selfi con alguien, se comprometieran a orar juntos todos los días de la semana siguiente y luego publicaran su compromiso en las redes sociales, etiquetando a la iglesia, por supuesto. Yo hice pareja con un adolescente llamado Derwyn, pero había un problema en el plan: mi mente desordenada. No confiaba en que fuera a recordar orar por Derwyn todos los días, dada la cantidad de cosas que tenía en la cabeza continuamente. Cuando regresé a mi asiento, hice algo que sabía que me ayudaría a recordar que no debía olvidar mi compromiso diario de oración con Derwyn: saqué mi teléfono y agregué un recordatorio a mi calendario. Cada día a las 5:00 a. m. el teléfono me recordaba que debía orar por Derwyn. Aunque han pasado varios años, todavía oro por Derwyn a las 5:00 a. m. porque mi teléfono me lo recuerda.
Aunque en los tiempos bíblicos la gente no tenía dispositivos electrónicos que les ayudaran a recordar las cosas, tenían otras formas de recordar. En su cultura, donde la información se transmitía de manera verbal, tenían mayor capacidad para recordar los acontecimientos importantes, pero, así y todo, tenían «ayudamemorias» para las cosas que nunca querían olvidar: tenían altares conmemorativos.
En la Biblia, los altares a Dios representan lugares de consagración y conmemoración. Son símbolos externos de la experiencia personal con él, del reconocimiento y la adoración al Dios vivo y verdadero. Los altares se construían a menudo para conmemorar encuentros con Dios que tenían un profundo impacto en la vida de una persona. Cuando Dios hacía algo «sobrenatural» o «superespecial», el beneficiario de los actos poderosos de Dios los conmemoraba mediante la construcción de un altar (un lugar para recordar) en el lugar donde había visto los actos de Dios o había escuchado su voz. Esta semana, consideraremos la asombrosa promesa que Dios le hizo a Abraham, la cual lo condujo a construir un altar conmemorativo para sí mismo, para su familia y para las generaciones venideras.
- Escribe Génesis 12: 1 al 9 usando la versión de la Biblia que prefieras.
- Si tienes poco tiempo, escribe los versículos 7 y 8.
- También puedes reescribir el pasaje con tus propias palabras, hacer un bosquejo o un mapa conceptual del capítulo.
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
2do trimestre 2025 «DE VUELTA AL ALTAR»
Lección #03 «RECUERDA NO OLVIDAR»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez
