viernes , 11 septiembre 2026

PERDERLO TODO

Una pareja misionera adventista estaba sirviendo en una región subdesarrollada, y había estado ahorrando para comprar un juego de estanterías para su sala de estar. Luego de orar por ello, encontraron un juego muy hermoso de oferta en un negocio muy costoso. Milagrosamente, el precio era lo que tenían ahorrado, así que decidieron comprarlo.

Unos meses después recibieron un llamado para trabajar como misioneros en una zona aún más pobre. Si aceptaban el llamado, tendrían que venderlo todo, incluida su nueva compra, ¡a un precio ridículo de barato! La pareja sabía que sonaba infantil, pero consideraron rechazar el llamado por causa de los muebles nuevos. Después de todo, ¿no los había ayudado Dios a adquirirlos? Al final, los misioneros reconocieron que, al enfocarse en el regalo, estaban dejando de lado al Dador, sus planes para ellos, para la salvación de otros, y su suficiencia para proveer nuevamente. En sus mentes, ¡el regalo se había vuelto más grande que el Dador!

A veces nos resulta difícil darnos cuenta de que seguir a Jesús y trabajar para él significa entregarle todo. Puede implicar que abandonemos asociaciones, propiedades o ingresos; incluso la vida. De lo que no hay duda alguna es que todos, antes o después, dejaremos atrás nuestras posesiones, ya sea por la muerte o por la Segunda Venida. Todo lo que tenemos aquí, en esta vida transitoria, se perderá, incluyendo nuestro cuerpo, que será reemplazado por uno inmortal, en un abrir y cerrar de ojos (ver 1 Cor. 15: 50, 52).

Durante esta semana veremos cómo una familia patriarcal, sabiendo que lo perderían todo en una crisis global inminente, entregó todos sus recursos al invertirlos en el plan de salvación de Dios. Cuando la crisis terminó, recibieron dividendos múltiples de su inversión. Noé y su familia se volvieron referentes para quienes también lo pierdan todo durante la crisis global final, pero recibirán «un cada vez más excelente y eterno peso de gloria» (2 Cor. 4: 17).

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  • Escribe 2 Pedro 3: 3 al 13 en la versión bíblica que prefieras.
  • Si tienes poco tiempo, escribe 2 Pedro 3: 10 y 11. También puedes parafrasear el texto con tus propias palabras, bosquejarlo o hacer un mapa conceptual del capítulo.

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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2023.
1er. trimestre 2023 INVERSO
Lección 3 «NOÉ: EL DADOR AGRADECIDO»
Colaboradores: Pr. Brayan R Cedillo & Magda Sanchez 

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