viernes , 9 octubre 2026

 

Lee el texto de esta semana: 1 Reyes 19:1-16

Un GPS espiritual

El Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés) ayuda a los viajeros a saber dónde están, hacia dónde se dirigen, e incluso les advierte de los peligros durante el recorrido. Los viajeros espirituales que se dirigen al cielo también necesitan la guía de un «GPS» celestial. Una de las formas en que Dios orientó a su pueblo en el pasado fue a través del ministerio de los profetas del Antiguo Testamento. En sus relatos, consejos, profecías, poesía y cantos, descubrimos mucho sobre las docenas de profetas que transmitieron los mensajes de Dios al pueblo.

Las historias de los profetas del Antiguo Testamento nos ayudan a comprender el don de profecía tal y como se manifestó a través de algunos de estos siervos de Dios. Estos profetas eran personas como nosotros, en el sentido de que eran seres humanos frágiles sujetos al miedo, la ira y el desánimo. La vida no era fácil para ellos, sino que estaba, como la nuestra, repleta de desafíos y dificultades.

Uno de los profetas más destacados del Antiguo Testamento es Elías, un hombre que nunca murió, sino que finalmente fue trasladado al cielo en un carro de fuego (2 Rey. 2:11). Siglos más tarde, Elías fue ampliamente reconocido como un personaje icónico entre los profetas del Antiguo Testamento. La gente especulaba sobre si Juan el Bautista y Jesús eran Elías (Juan 1:21; Mar. 8:27-28). Cuando Jesús estaba colgado en la cruz, la multitud se burlaba de él diciendo que Elías no había venido a rescatarlo (Mat. 27:49).

Como un GPS espiritual, Elías fue llamado para orientar a la nación de Israel hacia su verdadera condición espiritual y ayudarla a identificar los peligros espirituales que la amenazaban. En 1 Reyes 17, leemos la historia de cómo Dios envió a Elías al rey Acab para anunciar una sequía de varios años que haría que la nación rindiera cuentas por su apostasía. Dios utilizó esta aflicción para apartar a su pueblo de la idolatría y llevarlo de vuelta a la obediencia. Toda la nación culpó a Elías de su sufrimiento y buscó su muerte. Para salvar su propia vida, Elías huyó a las montañas y se escondió de los hombres que el rey había enviado a capturarlo. Finalmente, Elías se enfrentó al rey Acab y convocó a toda la nación al monte Carmelo, donde se enfrentó a los profetas de Baal y Asera. El mensajero de Dios hizo un llamado lleno del Espíritu al Israel idólatra para que renunciara a sus dioses falsos y volviera al Señor. El pueblo sabía que sus elecciones los habían llevado a la apostasía nacional. Ahora estaban listos para volver a abrazar al Dios de Elías, quien había demostrado ser superior a sus dioses falsos (que, en realidad, ni siquiera existían).

Justo antes de la segunda venida de Cristo, Dios ordena a su iglesia que proclame de nuevo el mensaje de Elías y que la gente se aparte de sus «ídolos» y esté preparada para permanecer de pie en el gran día del Señor (Mal. 4:5-6). Dios sigue comunicándose con su pueblo a través de los canales que él ha elegido. Su Palabra y el don de profecía proporcionan amonestación, advertencia, consejo y aliento.

El mensaje de Elías, un llamado a volver a Dios con todo nuestro corazón, es algo que se necesita de nuevo hoy en día. «La mayor y más urgente de todas nuestras necesidades es la de un reavivamiento de la verdadera piedad en nuestro medio. Procurarlo debiera ser nuestra primera obra. Debe haber esfuerzos fervientes para obtener las bendiciones del Señor, no porque Dios no esté dispuesto a conferirnos sus bendiciones, sino porque no estamos preparados para recibirlas».1 Según Malaquías 4:6, este llamado de los últimos tiempos no es solo un mensaje teórico, sino uno que da lugar a la verdadera restauración de los corazones y los hogares de las personas. La familia es la piedra angular de la iglesia y un elemento indispensable de la comunidad. El reavivamiento en el hogar se extiende a la iglesia, la comunidad y la nación con un amor celestial, y motiva al pueblo de Dios para la misión. Este es el propósito de Dios para el hogar cristiano.

Sin profetas como Elías, el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento se habría desviado para siempre, sin que nadie le llamara la atención por sus pecados y sin saber con certeza qué esperaba Dios de ellos. Los profetas llamaron al pueblo de Dios a volver al camino correcto y lo guiaron por la senda de la verdad.

Haz un esquema o un mapa conceptual de 1 Reyes 19:1-16. Presta especial atención a los versículos 4-10. Transcríbelos a partir de la versión de la Biblia que prefieras o reescríbelos con tus propias palabras. ¿Qué observas sobre el estado emocional de Elías?

Revisa el pasaje que has transcrito.

  • [Rodea] las palabras, frases o ideas que se repiten.
  • [Subraya] palabras o frases que sean importantes y significativas para ti.
  • Dibuja [flechas] para conectar palabras o frases relacionadas entre sí.

¿A qué ideas especiales parecen apuntar tus anotaciones en general?

 

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Lección – Inverso 2026.
4to. Trimestre 2026 «EL DON DE PROFECÍA»
Lección 03 « PROFETAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO »
Colaboradores: Henry D. Gómez y Esther Jiménez

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