Hebreos 8:6 contiene el término griego mesites («mediador»), que deriva de mesos («medio») y hace referencia a alguien que camina o que permanece en el medio. Este era un término técnico que se refería a alguien que cumplía una o más de las siguientes funciones:
- árbitro entre dos o más partes;
- negociador o corredor comercial;
- testigo, en el sentido legal de la palabra; o
- alguien que actúa como Dador y, por lo tanto, garantiza la ejecución de un contrato.
Nuestra palabra «mediador» es una traducción bastante limitada del significado que medites tiene en Hebreos, ya que denota solo las primeras dos o tres acepciones del término griego. En el texto original, sin embargo, se está refriendo más a la cuarta acepción. Jesús no se concibe como Mediador en el sentido de que está resolviendo una disputa entre el Padre y los seres humanos, o como un pacificador que reconcilia a las partes en conflicto, o como un testigo que certifica la existencia de un contrato o su cumplimiento; más bien, como explica Hebreos, Jesús es el garante (o dador) del nuevo pacto (7: 22). En Hebreos, el término «mediador» es equivalente a «garante», es decir, el que garantiza que se cumplirán las promesas del pacto.
La muerte de Cristo posibilita la institución del nuevo pacto porque satisface las demandas del primer pacto con Israel, que se había roto (Heb. 9:15-22). En este sentido, Jesús es el garante que asumió todas las obligaciones legales incumplidas. En otro sentido, la ascensión de Jesús al cielo garantiza que se cumplirán las promesas de Dios a los seres humanos (Heb. 6:19-20). Jesús garantiza el pacto porque demostró que las promesas de Dios son verdaderas. Al resucitar a Jesús y sentarlo a su diestra, el Padre demostró que nos resucitará a nosotros y nos llevará con él.
Jesús es un Mediador mayor que Moisés porque ministra en el santuario celestial y se ofreció a sí mismo como sacrificio perfecto por nosotros (Heb. 8:1-5; 10:5-10). El rostro de Moisés reflejaba la gloria de Dios (Éxo. 34:29-35), pero Jesús es la gloria de Dios (Heb. 1:3; Juan 1:14). Moisés habló con Dios cara a cara (Éxodo 33:11), pero Jesús es la Palabra de Dios (Heb. 4:12-13; Juan 1:1-3, 14).
Podemos sentirnos tentados a pensar que el nuevo pacto de Hebreos 8:6 tiene «mejores promesas» en el sentido de que ofrece mejores recompensas que las que tenía el antiguo pacto (una patria celestial, la vida eterna, etc.), pero la verdad es que Dios ofreció las mismas recompensas a los creyentes del Antiguo Testamento (ver Heb. 11:10, 13-16). Cuando habla de «mejores promesas» se está refriendo a diferentes tipos de promesas.
El pacto entre Dios e Israel fue un intercambio formal de promesas entre ambas partes. Dios tomó la iniciativa y liberó a Israel de Egipto y prometió llevarlos a la Tierra Prometida. El pacto entre Dios e Israel se ratificaba con sangre, la cual era rociada tanto sobre el altar, que representaba a Dios, como sobre las doce columnas, que representaban al pueblo. El pueblo de Israel prometía obedecer todo lo que el Señor había dicho. Esa era la promesa divina y es lo que se requiere de nosotros al entrar en pacto con Dios.
Dios satisfizo las demandas absolutas del nuevo pacto al dar a su propio Hijo para que viniera a vivir una vida perfecta. De esta forma, las promesas del pacto se cumplieron en él y luego las adjudicó a nosotros por la fe en Jesús. La obediencia de Jesús nos garantiza el cumplimiento de las promesas del pacto (Heb. 7:22). Dios le da a él las bendiciones del pacto y estas luego nos son adjudicadas a nosotros. De hecho, todos los que están «en Cristo» disfrutan de esas promesas con él. Además, Dios nos da su Espíritu Santo para capacitarnos para cumplir su ley.
Después que hayas repasado el texto que has copiado y resaltado,
¿Qué enseñanzas especiales crees que refleja?¿Qué preguntas te surgen?¿Qué partes te parecieron difíciles?¿Qué otros principios y conclusiones puedes identificar?Si Cristo cumplió las demandas del pacto a través de su obediencia, ¿por qué aún es tan importante nuestra obediencia?
#Inverso
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2022.
1 er. trimestre 2022 INVERSO
Lección 8 « JESÚS, EL MEDIADOR DEL NUEVO PACTO »
Colaboradores: Estrellita Hernández & Mayra Cota
