inTerpreta – DOS GRUPOS

En la parábola se representan dos grupos de personas, uno que vivía para sí mismo en la riqueza (particularmente los fariseos; Lucas 16:14) y otro que seguía a Dios en medio de su pobreza. Los líderes de la nación judía vivían suntuosamente y atesoraban las bendiciones que Dios les confería. Disfrutaban de los privilegios de la elección, pero no cumplían sus responsabilidades. Afirmaban una cercanía íntima con Abraham como su padre, representado por el seno (ver Juan 1:18; 13:23; Deut. 13:6), pero no compartían su generosa hospitalidad hacia los demás (ver Gén. 18:1-5). En la parábola, el hombre rico se dirige a Abraham como «padre», y Abraham se dirige al hombre rico como «hijo» (Luc. 16:24, 25, 27, 30; ver Juan 8:39). Todas las esperanzas de los fariseos estaban puestas en Abraham, no en Dios (ver Juan 8:31-59).

Lázaro representa a los pobres que sufren y que creen en Cristo. La historia nos cuenta que Lázaro comía las migajas que caían de la mesa del rico y los perros le lamían las llagas (ver Luc. 16:19-21), lo que dejaba ver su pobreza y sufrimiento. Esta historia no puede ser real por varias razones. La Biblia enseña que los muertos están en la tumba, no en el infierno (Juan 5:28-29). Los injustos serán arrojados al lago de fuego en el fin de los tiempos, no en el momento de su propia muerte (Mat. 13:40-43; 25:31-34, 41, 46; Apoc. 21:8; 20:11-15). Las Escrituras enseñan que los justos serán llevados al cielo por los ángeles en la segunda venida, no al seno de Abraham al morir (Mat. 24:31). La Biblia prohíbe el intento de comunicación de los vivos con los muertos (Lev. 20:27; Isa. 8:19-20), sin embargo, el hombre rico le pidió a Abraham que enviara a Lázaro de entre los muertos para advertir a sus hermanos que no fueran allí. Además, el hombre rico y Lázaro tenían partes del cuerpo en el seno de Abraham y el hades: dedos, lengua y ojos. ¿Cómo podrían tener partes del cuerpo en el seno de Abraham y en el hades si sus cuerpos estaban a la tumba?

El desaparecido Robert Morey, un colaborador cercano del escritor Walter Martin y creyente acérrimo y defensor de la inmortalidad del alma, hizo esta notable admisión: «Todos entendían que estas parábolas y diálogos no eran historias que ocurrieron literalmente. Se entendía que los rabinos usaban historias y diálogos imaginarios como método de enseñanza. Todos entendían que estos diálogos nunca ocurrieron. […] Él [Jesús] simplemente estaba usando el método del diálogo para transmitir el concepto de que no hay escape del tormento, no hay una segunda oportunidad, y que debemos creer en las Escrituras en esta vida para la salvación» (Death and the Afterlife, p. 85).

Luego de haber repasado el texto que has copiado y resaltado, ¿Qué enseñanzas especiales crees que refleja?

  1. ¿Qué preguntas te surgen? ¿Qué partes te parecieron difíciles?
  2. ¿Qué otros principios y conclusiones puedes identificar?
  3. Aunque nos identificaríamos con Lázaro, ¿en qué nos parecemos más al hombre rico?

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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2022.
3er. trimestre 2022 INVERSO
Lección 7 «EL RICO Y LÁZARO»
Colaboradores: Israel Esparza y Mayra Cota

 

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